Con el objetivo de analizar las políticas públicas de prevención y los retos en materia criminalística, la Guardia Nacional (GN) organizó la octava jornada Conversatorios de Ciencias Forenses y Tecnología en la Seguridad Pública.
A través de la Dirección General Científica y en la modalidad virtual, se convocó a expertos que compartieron sus conocimientos y experiencias con más de 100 asistentes.
Durante la jornada se abordaron los temas: “Análisis de políticas públicas de prevención” y los “Retos y perspectivas de la criminalística”.
Especialistas en la materia indicaron que, para el desarrollo de una política pública, es necesario realizar un estudio prospectivo que considere la dimensión de un problema, a partir de la identificación del activo a proteger y el daño a evitar.
Respecto a los retos y perspectivas sobre criminalística, se presentó un panorama de los efectos de la pandemia del COVID-19 en las actividades delictivas y la manera en que los grupos criminales buscan opciones para generar nuevas actividades ilícitas.
Señalaron que esas actividades delictivas van desde el fraude y venta de productos médicos en la red, al incremento en la venta de drogas, el consumo alarmante de pornografía y la adopción de nuevas técnicas de lavado de dinero.
Los expertos apuntaron que los retos de la investigación criminal son: la incorporación de herramientas tecnológicas, la homologación de procedimientos técnicos, el fortalecimiento de los sistemas biométricos y el combate al lavado de dinero.
En las jornadas participaron de la Dirección General Científica, su titular Jorge Jesús Borrego Álvarez, José Alberto Gómez Bárcenas, Verónica Nohemí Roldán Peña y Raúl Chacón Alvarado; y los panelistas Guillermina Cabrera Figueroa, Enrique Rocha Bobadilla, María Angélica Fernández Martínez.
La Guardia Nacional refrenda el compromiso de mantener espacios de análisis e intercambio de experiencias que permitan desempeñar de la mejor manera los proyectos implementados por el Gobierno de México.

¿Cuál es origen del Servicio Militar Nacional?
Recientemente la Secretaría de la Defensa Nacional dio a conocer que con motivo de la contingencia sanitaria, se amplió la recepción de Cartillas del Servicio Militar Nacional (S.M.N.) y Hojas de Liberación para la Clase 2000 y remisos a nivel nacional, como lo mencionó en un comunicado: “Con motivo de la contingencia por la propagación del Covid-19 en el país, se comunica a la ciudadanía la ampliación de la entrega de Cartillas del Servicio Militar Nacional y Hojas de Liberación de los ciudadanos que cumplieron con sus Obligaciones Militares en el año 2019 y que no han sido recepcionados citados documentos, siendo como fecha límite hasta el 18 de Diciembre 2020”, anunció la dependencia.
Sin embargo, ante el contexto del trámite de este documento, surge la duda, ¿Cuál es origen del Servicio Militar Nacional?
El inicio del Servicio Militar Nacional
Durante la revolución se formó por este procedimiento los grandes contingentes armados, que después, organizados debidamente se convirtieron en nuestro Ejército y Fuerza Aérea actual.
Ese sistema de reclutamiento había sido suficiente para afrontar las necesidades de la Defensa Nacional; pero la situación evidenciada, en el lejano oriente y en los campos de batalla europeos, en la 2/a.
Guerra Mundial, imponía la reorganización del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.
Era urgente la reorganización, por lo que atañe al sistema de reclutamiento, pues cristalizadas las aspiraciones populares y en plena marcha del país hacia su desarrollo integral, era previsible que llegaría el momento en que no funcionaría el método de enrolamiento voluntario, por lo que los obreros y campesinos, con mejores condiciones de vida, podrían evadir el Servicio de las Armas, produciéndose así, un hecho grave que impediría el desarrollo y funcionamiento normal de la Institución Armada, y ésta, como último recurso, se hubiera visto en la necesidad de conservar a los individuos que la integraban hasta ser retirados por razones de edad, con la doble e indeseable consecuencia de disminuir el poder combativo de las instituciones y de aumentar la carga de clases pasivas.
Estas consideraciones, unidas al esfuerzo coordinado e integral de todos los elementos de la Nación, hacían indispensable el recurrir al sistema de conscripción para el reclutamiento del personal del Ejército.
La situación que prevalecía en Europa a partir de 1939, fue el motivo de la creación del Servicio Militar Nacional, la cual reclamaba que los pueblos tomaran medidas adecuadas para prevenir injustificadas agresiones, de tal manera que, a pesar de la tradicional y definitiva política de nuestro país, que nunca ha albergado propósitos de carácter bélico, se juzgó conveniente resolver los más trascendentales aspectos de la Defensa Nacional, como los que se refieren a la Instrucción Militar y al Servicio Militar Obligatorio, siendo necesario fortalecer los efectivos del Ejército con reservas capaces de responder con éxito a las exigencias de una guerra moderna.
Para solventar la situación, se crearon leyes y se implementaron programas para adiestrar y alojar a soldados del Servicio Militar Obligatorio.
El día 19 de agosto de 1940, se promulgó la Ley y Reglamento del Servicio Militar, misma que fue puesta en vigor 2 años después, el 3 de agosto de 1942, por decreto del entonces Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, General Manuel Ávila Camacho, iniciándose la materialización de este servicio con los jóvenes varones en edad militar, nacidos en el año de 1924 (clase 1924) quienes fueron encuadrados el 1/o. de enero de 1943.
Objetivos del Servicio Militar Nacional
Capacitar a los Soldados y Mujeres Voluntarias del S.M.N., sobre los conocimientos básicos de la doctrina militar vigente, desarrollando en ellos habilidades, valores y virtudes.
Formar ciudadanos íntegros, responsables, disciplinados, sanos y respetuosos de los Derechos Humanos y la Equidad de Género.
Fortalecer sus valores cívicos y morales, el fervor y respeto a los Símbolos Patrios: la Bandera, el Himno y el Escudo Nacionales, con el fin de mantener el sentimiento de Unidad Nacional y amor a la Patria.
Adaptarse e integrarse a la vida militar
Conducirse en todo momento con la Ética, Valores y Virtudes Militares que caracterizan a los miembros del Instituto Armado.
Responder al llamado de una movilización de la reserva a que pertenezca, para participar y contribuir a la seguridad y defensa de la Nación.
Coadyuvar en la aplicación del Plan DN-III-E para auxiliar a la población civil en caso de necesidades públicas o de desastres generados por fenómenos perturbadores de origen natural o humano.
Abrir espacios laborales a los Soldados del S.M.N., que cumplan encuadrados en las Compañías Regionales del S.M.N., en los que puedan ingresar a trabajar una vez que culminen su adiestramiento, capacitándolos a través de Empresas Privadas y/o Dependencias de la Administración Pública, en Talleres de Artes y Oficios, en áreas que dichas Empresas y/o Dependencias de la Administración Pública en cada Región Militar lo requieran.

Propósito del Servicio Militar Nacional
Tanto las excepcionales condiciones estratégicas que concurrían en nuestro territorio, como por la situación geográfica que ocupa México en el continente, se tenía el deber de organizar la defensa de su soberanía, sin escatimar sacrificio alguno, porque los peligros que desde el exterior le amenazaban eran considerables y por ello el gobierno se encontraba en el caso de adoptar una política decidida, firme y al mismo tiempo inmediata.
Para resolver los trascendentales problemas que plantea la Defensa de la Nación, se adoptó el sistema del Servicio Militar Obligatorio, a fin de poner en las reservas del Ejército a todos los habitantes útiles del país y hacer posible, llegado el caso, la movilización de cuantos contingentes necesitara la patria para enfrentarse a cualquier peligro exterior.
Evolución del Servicio Militar Nacional
Durante seis años, de 1943 a 1948, con personal de las clases 1924 a 1929, el Servicio Militar Nacional se materializó acuartelado bajo bandera (como internos en los cuarteles militares) dependiendo de los resultados de los sorteos, de los cuales, pasaba a encuadrarse el personal que resultaba agraciado con bola blanca.
A partir del año de 1949, con personal de la clase 1930, durante 30 años, el Servicio Militar Nacional se llevó a cabo mediante sesiones dominicales de 5 horas de duración, iniciándose estas en el mes de enero para concluir en el segundo o tercer domingo de diciembre de cada año.
Durante 30 años, fungieron como instructores de los Centros de Adiestramiento, en su minoría personal de Jefes, Oficiales y Tropa del Activo; en su mayoría, por Generales, Jefes, Oficiales y Tropa Retirados; Oficiales de Complemento (surgidos de los mismos conscriptos) por lo regular Subtenientes Profesores de Educación Física y Deportes; así como Maestros de Escuela.
Reestructuración del Servicio Militar Nacional
A partir del año de 1979, se llevó a cabo la reestructuración del Servicio Militar Nacional, de la cual se dispuso, entre otras directivas, que fuese impartido en las Escuelas, Dependencias y Unidades del Servicio Militar Voluntario del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, únicamente al personal que estuviera en capacidad de adiestrarse, organización que prevaleció hasta el año de 1996.
A partir de 1980, las sesiones de adiestramiento se imparten los sábados, por convenir a la mayoría de los contingentes que se encontraban en edad de cumplir con su Servicio Militar Nacional, continuando vigente hasta la fecha.
En ese mismo año, pasó su Revista de Entrada la 1/a. Compañía del Servicio Militar Nacional, en la cual voluntariamente los conscriptos cumplían con su obligación ciudadana encuadrados durante 6 meses (de enero a junio o de julio a diciembre).
En el año de 1997, se reorientó el cumplimiento del Servicio Militar Nacional, a efecto de que los conscriptos coadyuvaran con el desarrollo del país aplicando cinco Programas de Benefició Social (Educativo, Deportivo, Rescate del Acervo Cultural, Marcha Contra las Adicciones y de Labor Social), estructura que prevaleció hasta el año 2005 y a partir del 2006 únicamente se desarrolla el Programa de Adiestramiento Militar.
Desde entonces el personal excedente, después de haber cubierto las cuotas asignadas a los Centros de Adiestramiento, cumple en situación de disponibilidad, bajo control de 46 Cuarteles Generales de Zona Militar.





