El combate a la corrupción se encuentra en el centro del discurso político del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, la pregunta es si las instituciones de seguridad nacional están atendiendo a la corrupción como un riesgo para la seguridad nacional.
Para contestar esta pregunta principal tenemos que plantearnos otras tres preguntas secundarias: por qué no se había combatido antes con tanta vehemencia, existen presiones externas e internas y, por último, cuáles son las afectaciones al país por este problema.
Si podemos contestar estas preguntas nos acercarnos a una posible respuesta.
Sugiero una aproximación a este fenómeno, desde la perspectiva de la seguridad nacional.
1. ¿Por qué no se había combatido antes con tanta vehemencia?
Varios analistas insisten que la mayor parte de los países de América Latina presentan un fenómeno que describen como captura del Estado lo que explica los altos niveles de corrupción e impunidad política.
Esta captura gubernamental no solo la realizan actores ilegales tradicionales como los miembros de mafias criminales, sino también participan grupos políticos que han penetrados los espacios de poder para garantizar sus privilegios económicos.
Esto es lo que comúnmente conocemos como pacto de impunidad política.
Lo que el presidente llama “la mafia del poder” no es otra cosa que una red informal de funcionarios públicos en distintas instituciones públicas del gobierno que operan para sus propios intereses personales o grupales y, cuando hay una posible investigación o persecución judicial, son presionados por quienes los pusieron en esas posiciones de poder para garantizar impunidad a lo largo del tiempo.
2. ¿Existen presiones externas e internas para combatir la corrupción?
La respuesta es sí, tanto externas como internas. La inversión internacional se retrasa cuando aumentan los costos por corrupción en el país.
Estados Unidos tiene varias agendas abiertas de intervención para combatir la corrupción en México.
Por ejemplo, le interesa aquella vinculada con el lavado de activos de gobernadores mexicanos en EE.UU.
En segundo lugar, le preocupa la corrupción política que permite la operación del narcotráfico, la trata y tráfico de personas.
En el ámbito interno, una parte importante de los votantes del partido en el gobierno votaron para que se rompiera el pacto de impunidad política y se castigue los grandes casos de corrupción.
Afortunadamente también hay periodismo de investigación que mantiene su agenda de combate a la impunidad.
3. ¿Cuáles son las afectaciones al país por la corrupción?
Propongo hacer un análisis con base en los campos de poder nacional. En el ámbito del campo de poder político tiene una consecuencia directa: afecta la credibilidad ciudadana sobre las instituciones democráticas de gobierno, puede causar situaciones de ingobernabilidad como sucedió en Michoacán, Tamaulipas y Veracruz.
En el campo del poder social afecta la capacidad que tiene el Estado para atender con recursos suficientes los problemas de salud, educación y pobreza.
En otras palabras, la corrupción vulnera el desarrollo futuro de la sociedad mexicana.
En los ámbitos del poder económico y tecnológico retrasa la inversión en infraestructura crítica, reduce la competitividad del país y aumenta el precio de bienes y servicios.
En el ámbito del poder diplomático el impacto negativo es sobre la imagen de México en el exterior.
Instituciones corruptas del Estados son susceptibles de intervención de agentes extranjeros privados y gubernamentales que buscan beneficios económicos y políticos, producto de esta debilidad.
Por último, en el ámbito del poder militar, la corrupción en diferentes áreas del gobierno ha presionado a las Fuerzas Armadas para tener que salir en auxilio de las instituciones civiles.
Por ejemplo, las secretarías de la Defensa Nacional y Marina tuvieron que encabezar la reconversión hospitalaria para la atención de la pandemia por culpa del sistema de salud que se encontró colapsado.
Soldados y marinos tuvieron que ser desplegados para proteger los poliductos de combustibles y asegurar la distribución de hidrocarburos como consecuencia de la corrupción al interior Pemex.
La Secretaría de Marina tuvo que asumir la autoridad administrativa y de seguridad de los puertos por la corrupción al interior de la SCT.
Por último, las Fuerzas Armadas están apoyando en materia de seguridad interior por el fracaso de los gobiernos estatales en materia de seguridad.
Por todo lo anterior, hay elementos suficientes para considerar a la corrupción como un factor de riesgo claro a la seguridad nacional del país.
Todo el poder del Estado mexicano debe ponerse a disposición de la atención de este riesgo, de lo contrario veremos más afectaciones al desarrollo nacional.





