El mes de febrero es fundamental en la historia de la Fuerza Aérea Mexicana, pues durante este mes se determinó su creación y posteriormente su institucionalización, en dos eventos distintos y a partir de 1992 se estableció el 10 de febrero como el Día de la Fuerza Aérea Mexicana.
Su primer antecedente data del Porfiriato, cuando México intentó modernizar su infraestructura militar, con la que entonces era la tecnología más novedosa: el combate aéreo.
En 1909, el general Porfirio Díaz envió a Nicolás Martínez y Federico Cervantes a Francia para que aprendieran a manejar globos y dirigibles.
Mientras que el 8 de enero de 1910 se realizó el primer vuelo en México en lo que entonces fueron los Llanos de Balbuena, a cargo de Alberto Braniff quien piloteó un Voisin construido en Francia.
También hubo algunos líderes revolucionarios utilizaron aeronaves para contrabandear correspondencia y armamento ligero.
Así como un vuelo de prueba en el que participó el entonces presidente Francisco I.
Madero sobre la Ciudad de México junto con el piloto George Dyot.
Hacia 1912, Victoriano Huerta también utilizó dos aeronaves Blériot XI para transportar oficiales, antes de traicionar al propio Madero.
En respuesta, el Ejército Constitucionalista implementó el uso de aviones para el combate como una estrategia bélica novedosa para la cual el Ejército Federal no estaba preparada.
Sin embargo, su uso fue muy incipiente.
En esos años, Venustiano Carranza envió a sus sobrinos Gustavo y Alberto Salinas a estudiar aviación y envió a especialistas al extranjero para comprar el que se considera como el primer avión de la Fuerza Aérea Mexicana: un biplano tipo Martin llamado “Sonora”, con el cual se fundó la Flotilla Aérea del Cuerpo del Noroeste.
El 14 de abril de 1914, durante la Batalla de Topolobampo, este aeroplano participó en el que se considera como el primer combate aeronaval en la historia.
Ese día, Gustavo Salinas, a bordo del Sonora, atacó al buque Guerrero de las tropas federales y la embarcación debió alejarse de la costa, permitiendo a las tropas de Carranza tomar el puerto.
Formalmente, la Fuerza Aérea Mexicana surgió durante el gobierno de Carranza, quien ordenó la creación de la Flotilla Aérea del Ejército Constitucionalista con nuevas aeronaves y pilotos.
El 5 de febrero de 1915 creó el Arma de Aviación Militar y el 10 de febrero de 1944, el presidente Manuel Ávila Camacho emitió el decreto que elevó al Arma de Aviación Militar a una Fuerza Armada.
Meses después, se conformó el Escuadrón 201, de la entonces de la entonces Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAEM) que combatió en Filipinas contra la ocupación japonesa, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, en uno de los hechos armados más importantes de la historia bélica del país.
Mientras que en 1959 se creó el Colegio del Aire donde actualmente se forman los especialistas en aviación, meteorólogos y pilotos.
LA FUERZA AÉREA MEXICANA MODERNA Y SU FUNCIÓN FORMADORA
Actualmente, la Fuerza Aérea Mexicana brinda auxilio a los civiles y al gobierno, en la atención ante desastres naturales u otras emergencias o bien en el combate al crimen organizado.
Para ello, cuenta con la Escuela Militar de Aviación, una institución de Educación Militar de Nivel Superior destinada a formar Oficiales de Fuerza Aérea Pilotos Aviadores, que busca formar oficiales con una educación intelectual, física y mental, fundamentada en los conocimientos y normatividad militar, para desarrollar funciones relacionadas con la operación de la Fuerza Aérea.
Esta escuela está abierta a mujeres y hombres, quienes pueden cursar licenciaturas como: Administración Militar, Seguridad Pública y Piloto Aviador Militar; enfocadas en la conducción y operación de aeronaves militares a partir del segundo año.
Otra alternativa es la Escuela Militar de Tropas Especialistas de la Fuerza Aérea, responsable de la formación de personal técnico especialista en actividades relacionadas con la Aviación Militar.
También está abierto a mujeres y hombres e imparte estudios de nivel superior y de capacitación para el trabajo, clases del Servicio de Material Aéreo, con habilidades para el ejercicio del mando para el Ejército y la Fuerza Aérea, en beneficio del país.
A poco más de un siglo de su fundación, la Fuerza Aérea Mexicana es uno de los organismos más prestigiosos y demandados dentro de la carrera militar, no solo por el atractivo que despierta ser un piloto militar, sino por los importantes servicios que estos profesionales prestan a la Nación.





