La institución encargada de la vigilancia y defensa de la soberanía del espacio aéreo mexicano, además de ser un factor clave en la ayuda a la población en caso de desastre, la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) vive momentos interesantes de cara a la renovación de su flota, pero también a la manera en que hoy tiene que cumplir con sus misiones con el material existente.
Buena parte del debate que se ha dado con relación al arma aérea tiene que ver con la renovación de las unidades de caza encuadradas en el Escuadrón 401 –pospuesta por motivos presupuestales–, se deja de lado la renovada capacidad de su rama de transporte –que incorporó recientemente un par de Boeing 737–, así como los medios con los que cuenta para tareas de vigilancia y adiestramiento de sus pilotos.
Adquirir nuevos cazas en sustitución de los F-5 Tiger, plantea no sólo la compra de nuevos aparatos en un mercado mundial que ofrece desde aviones de segunda mano –algunos repotenciados como los que ofrece Israel–, hasta ejemplares de última generación como el F-35 o el Rafale, lo cual implicaría un presupuesto de varios miles de millones de pesos o euros, según el proveedor.
Desde luego que, como en el caso de Brasil y los JAS-39 Gripen recientemente adquiridos, una operación de este tipo podría beneficiar en el mediano y largo plazo a la industria aeroespacial del país, aunque nos debemos preguntar si tenemos alguna empresa del tamaño y la capacidad de Embraer para que esto sea posible, pues los clusters areonáuticos que existen en México –como el ubicado en Querétaro– son principalmente de compañías con matriz extranjera, lo que cancela esta vía.
Así, y una vez que el gobierno federal ha determinado que entre sus prioridades no se encuentra la renovación del equipo del Escuadrón 401, conviene resaltar que la FAM no por carecer de cazas de combates es un arma de segunda categoría.
Esto por contar con un ala de transporte que dispone de la flexibilidad suficiente para atender desde desastres naturales, hasta el envío de ayuda humanitaria a otras naciones, gracias a la flota de C-130 Hercúles, C-295, C-27 Spartan y Boeing 737, aeronaves capaces para las necesidades actuales.
En materia de patrullaje, los T-6C Texan ayudan a cumplir con creces esta función y el hecho de que la Marina también cuenten con este tipo de equipo puede ayudar a abatir costos en temas como mantenimiento, además del apoyo que puede darse en formación y adiestramiento de las tripulaciones.
El Colegio del Aire también está equipado con naves que responden a la necesidad de contar con pilotos lo mejor preparados posibles.
Asimismo, no hay que desdeñar la capacidad de vigilancia aérea gracias a los Embraer 145 AEW&C, King Air, entre otras unidades.
La flota de helicopteros –desde los Unh-60 Black Hawk pasando por los Mi-17, Super Puma, Cougar y Bell en sus distintos modelos–, son un factor importante para temas como apliación del Plan DN-III-E, transporte de tropas, vigilancia y apoyo a tareas de seguridad.

De igual manera, hay que resaltar la operación de UAV como parte de la misión encomendada a la FAM, gracias a modelos como el S4 Ehécatl, Dominator o Hermes 450, entre otros.
Se entiende que para muchos entusiastas de la aviación militar el contar con uno o dos escuadrones de cazas sea algo no sólo deseable, sino necesario, pero como se mencionó en párrafos anteriores, las prioridades del país son otras… por el momento, pues es posible que en la siguiente década se adquieran los medios necesarios para que los escuadrones de caza de la FAM vuelvan a surcar los aires nacionales.
Breves del aire: Amalgam Eagle La Fuerza Aérea Mexicana participó con éxito en el ejercicio internacional denominado Amalgam Eagle 2019, el cual tuvo como objetivo hacer más eficientes los procedimientos de control aéreo entre los gobiernos de México y los Estados Unidos de América (E.U.A.) en respuesta a un supuesto vuelo ilícito, realizado en los estados de Chihuahua y Quintana Roo.
En el ejercicio participaron cazas F-5 del EDA 401, así como Boeing 737, además de otras aeronaves que se utilizan en el esquema de vigilancia aérea del espacio mexicano.
De acuerdo al comunicado de la dependencia, el fin de dicha actividad “se materializó a través de ejercicios de gabinete en Cuarteles Generales y Operaciones Aéreas, los cuales reforzaron el adiestramiento y profesionalización del personal participante, mediante el empleo de aeronaves y equipo de vanguardia, en la aplicación de procedimientos para la ubicación e intercepción de aeronaves ilícitas.
La FAM tiene a la primera mujer piloto de F-5 La FAM presentó a la primera piloto de combate que vuela en un F-5E, Karen Vanesa Velázquez Ruiz, en el marco de su aniversario el pasado 10 de febrero.
Sin duda, es un logro que México cuente ya con una mujer a los mandos del principal avión de defensa aérea, en el Escuadrón 401 dedicado a tal fin; dicha unidad es la que cuenta con los cazas encargados de proteger el espacio aéreo nacional.
En una época en la que la perspectiva de género influye en las políticas públicas, las fuerzas armadas no podían ser la excepción.
Tanto la Marina como el Ejército han abierto las puertas a las mujeres en áreas en las que tradicionalmente no contaban con la presencia femenina.





