La seguridad desde las dos orillas, un debate entre Europa y Latinoamérica

La seguridad desde las dos orillas, un debate entre Europa y Latinoamérica

La globalización ha sido un fenómeno que ha beneficiado a los grupos del crimen organizado, facilitando su crecimiento económico y de poder de fuego. A partir de los años 80 del siglo pasado, los cárteles del narcotráfico comenzaron a establecer alianzas para crear una cadena de distribución desde los puntos de producción, principalmente en Centro y Sudamérica, así como en los países asiáticos, para llevarlos a los grandes centros de consumo: Estados Unidos, Europa Occidental y Australia.

Para entenderlo más, en esta edición analizamos el libro La seguridad desde las dos orillas. Un debate entre Europa y Latinoamérica, editado por el Centro de Información y Documentación Internacionales en Barcelona, donde nos deja ver el proceso que ha provocado que los narcotraficantes tengan acceso a grandes cantidades de dinero, que también son capaces de blanquear en los paraísos fiscales de todo el mundo, así como contar con un poderío de fuego que compite con el de las policías y los ejércitos nacionales.

El caso de México es un ejemplo de estas redes, los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG) tienen nexos con los países productores de cocaína en Sudamérica o bien con los fabricantes de precursores para elaborar drogas sintéticas, principalmente metanfetaminas y fentanilo y cuentan con rutas en el territorio para enviar estos enervantes procesados a Estados Unidos.

Con sus ganancias han aumentado su poder de fuego y ahora tienen fuertes ingresos adicionales provenientes de la extorsión mediante el cobro de piso, a todo tipo de negocios en las zonas que controlan, el robo y la venta irregular de combustible (huachicol), el comercio ilegal de especies de la vida silvestre, entre otras. 

Ante este contexto, desde hace años varios teóricos insisten en que la única manera de combatir estas intrincadas redes es mediante estrategias regionales y multinacionales, esta es la propuesta del libro: La seguridad desde las dos orillas, un debate entre Europa y Latinoamérica, una compilación coordinada por Rafael Benítez, profesor de la Universidad de Barcelona y Joseph S. Tulchin, director del Programa Latinoamericano del Woodrow Wilson International Center for

Scholars, Washington, publicado en el 2006 por la Fundación CIDOB.

La seguridad, elemento indispensable para el desarrollo de una nación

 “La seguridad no es un fin en sí misma, no es una necesidad final. Surge por demanda de otro objetivo que se desea alcanzar, por lo que se convierte en una premisa imprescindible para el desarrollo del objetivo final que la ha requerido. Es, pues, la garantía de construcción de otros fines, que previamente requiere eliminar esos peligros, riesgos y daños que el agente hostil provoca”, explican los compiladores.

También establece que: “desde la Revolución francesa quedó claro que en las sociedades modernas la seguridad es un bien individual que sólo se alcanza colectivamente y que la seguridad absoluta es inalcanzable, pero que es indispensable para “la supervivencia del Estado y de su identidad”.

La obra presenta un análisis sobre el funcionamiento de las estructuras de seguridad en un comparativo entre Europa y Latinoamérica:

En los países en desarrollo, los problemas principales son los altos índices de violencia, el combate a las redes de producción y trasiego de enervantes y la corrupción que se ha infiltrado en prácticamente todos los niveles de los gobiernos, llegando incluso a derrocar gobiernos.

En cambio, en los países de consumo, combaten las redes de narcomenudeo para la distribución de drogas entre la población, los altos índices de migración y la crisis sanitaria provocada por las grandes cantidades de consumo de enervantes que hay en estos países.

 En este contexto, la obra se divide en cuatro partes: una introducción donde destaca la creación de un bloque sólido de seguridad en el hemisferio occidental. La segunda parte habla de la importancia que hay entre las estructuras eficientes de seguridad a nivel nacional y el desarrollo de los países y una comparación entre los modelos de inteligencia entre Europa y Latinoamérica.

La tercera parte se refiere a El rol de la sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales en el funcionamiento efectivo de los sistemas nacionales de seguridad y, finalmente, analiza el fenómeno global de combate al crimen organizado.

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