La seguridad nacional ha sido un flujo continuo de decisiones de poder basadas en el interés o intereses del o los más fuertes.
La seguridad nacional se ha definido como la razón de Estado (Kissinger) o la razón de los intereses del Estado o los intereses nacionales de una potencia para imponer el orden funcional a sus objetivos nacionales en el exterior.
Las fases de la seguridad nacional han sido cuando menos seis:
1.- La Paz de Westfalia de 1648 para poner fin a las guerras que estaban desmembrando países y fijar las fronteras en función de los principales criterios de la segundad nacional: la soberanía, los intereses nacionales y la integridad territorial.
2.- El congreso de Viena de 1815 –contado y analizado por Kissinger en su libro Un mundo restaurado, su tesis de doctorado en Harvard– que puso fin al periodo de incertidumbre de las guerras napoleónicas y fijó un orden que duró un siglo.
Ahí se definió el concepto de equilibrio de poder. Kissinger destaca el papel de los estadistas, tanto moderados como revolucionarios.
3.- Los EE.UU., irrumpen como el país más poderoso que puede garantizar un nuevo orden mundial basado en sus intereses nacionales elevados a la categoría de intereses mundiales de otras nacional.
La primera guerra mundial hizo emerger a los EE.UU., con los catorce puntos del presidente Woodrow Wilson de 1915, entre los que sobresalen: libertad de navegación y comercio, desaparición se barreras económicas, reducción de armas, reglamentación de rivalidades coloniales y creación de la Liga de las Naciones como organismo supranacional administradora de los conflictos internacionales.
4.- Salido como la potencia militar más importante del mundo y reposicionado por el fin en cadena de las colonias europeas, los EE.UU., dieron el zarpazo al colocar al dólar como la moneda mundial en la conferencia de Bretton Woods en 1944.
Controlando el dinero y con la mayor fuerza militar, los intereses nacionales de los EE.UU, se convirtieron en el eje del funcionamiento del mundo.
De Bretton Woods nació la guerra fría con el comunismo soviético que dominaría las relaciones de seguridad durante medio siglo.

5.- De modo natural, el poder estadunidense tomó la iniciativa para fijar la defensa internacional de sus intereses nacionales ante la victoriosa Unión Soviética y en 1947 aprobó el Acta de Seguridad Nacional para construir la primera estructura de seguridad del Estado estadunidense.
Ese documento fue el nacimiento de la Agencia Nacional de Inteligencia (CIA) como el aparato de seguridad nacional ofensivo en el extranjero, no sólo para espiar sino para derrocar gobiernos como ejército clandestino dependiendo de la Casa Blanca.
La seguridad nacional se definió como la defensa externa de los intereses nacionales y la capacidad legal para influir en otras naciones a fin de someterlas a los intereses nacionales de los EE.UU., en el escenario internacional.
Por primera vez se formaliza un aparato de poder de todas las oficinas y agencias con capacidad militar y civil.
6.- El aparato de seguridad se cierra potenciando en 1969 la formalización del Consejo de Seguridad Nacional que operaba en la Casa Blanca bajo el control directo del presidente.
El promotor de la idea fue Henry Kissinger al ser designado asesor de seguridad nacional del presidente y centralizando en el ejecutivo las tareas de la diplomacia activa, dejando al Departamento de Estado como un cascarón.
Esta decisión separó las funciones propias de la diplomacia formal basada en reglas y las tareas de iniciativas a veces secretas a nivel internacional.
Kissinger, por ejemplo, rompió la dialéctica EE.UU.-Unión Soviética abriendo relaciones con China y aceptando una coexistencia pacífica con el comunismo, fijados los límites en Europa y aceptando no avanzar en conquista de nuevas naciones.
A partir de 1969 se fijan ya los programas de seguridad nacional por periodos presidenciales, siempre centrando las funciones de existencia de los EE.UU. como de seguridad nacional.
La diplomacia, las tareas militares y las labores de inteligencia se centralizan en el objetivo de mantener el dominio de los EE.UU. y de sus intereses, sometiendo a las demás naciones.
El primer programa formal de seguridad nacional lo realizó el presidente Jimmy Carter (1977-1981) en agosto de 977 y fijó cinco puntos: crear un nuevo balance de poder favorable a los EE.UU., movilizando las fuerzas militares, los esfuerzos políticos y los programas económicos; competir con la Unión Soviética en el logro de los derechos humanos y la independencia nacional; buscar la cooperación soviética en la solución de conflictos regionales para reducir las tensiones internacionales y liderar la confrontación con Moscú; avanzar los intereses estadunidenses en la negociación de limitación de armas con la URSS; e involucrar a la URSS en labores de cooperación económica y desarrollo social internacional.
A partir de Carter, la estrategia de seguridad nacional de los EE.UU., fue diseñada para imponer la hegemonía de los intereses nacionales de los EE.UU., en el escenario internacional, creando ya las condiciones de un imperio mundial.





