La Secretaría de Marina declaró abierta la convocatoria para este 8 febrero y cierra el 19 de marzo de 2021, en la cual podrán participar todas las personas mexicanas de nacimiento, a partir de los 60 años de edad con el tema central del relato son los CC años del “Día de la Armada de México”, en cualquiera de sus diferentes aspectos y manifestaciones, menciona el comunicado.
Las y los concursantes participarán con un solo escrito, y deberán ser completamente originales e inéditos; elaborados a computadora, con doble espacio, entre líneas, con una extensión mínima de tres cuartillas y máximo de diez cuartillas, con tipo de letra arial del número 12.
Adjunto al trabajo deberá incluir: título del relato, nombre completo del concursante, edad, domicilio particular, correo electrónico, números telefónicos con clave lada, en el que se le pueda localizar fácilmente, acta de nacimiento, CURP, comprobante de domicilio, la documentación deberá de enviarse en formato PDF.
La ficha de inscripción publicada en la convocatoria en la página de internet www.gob.mx/semar deberá imprimirse, llenarse en su totalidad y entregarse junto con el trabajo, así como todas las copias de los documentos solicitados.
La falta de alguno de los requisitos será motivo de descalificación.
Los resultados del certamen se publicarán a través de la página de Internet www.gob.mx/semar de la Secretaría de Marina o vía telefónica a partir del 31 de marzo de 2021.
Fuerza Aérea Mexicana, bastión en misiones de rescate y lucha contra la delincuencia
Cada 10 de febrero se celebra en nuestro país el Día de la Fuerza Aérea Mexicana. Esta fecha tan especial tiene como objetivo celebrar la creación de esta fuerza y reflexionar sobre la importancia y el papel de este grupo de profesionales en la nación.
La Fuerza Aérea Mexicana garantiza desde hace más de un siglo la paz y seguridad de los habitantes del país, actuando en importantes misiones de rescate y lucha contra la delincuencia y las amenazas exteriores.
La historia de la Fuerza Aérea Mexicana comenzó sobre 1910, al llegar a México la compañía de aviación de Alfredo Moissant.
La demostración de los vuelos de la compañía sirvió como inspiración para la creación de un programa, que en un futuro sería la base para la creación de la nueva rama militar.
En 1915 el Presidente Venustiano Carranza creó por decreto constitucional la Aviación Militar y se comenzó a construir un local para establecer en él los talleres.
La Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas consolidó el área de rodaje y levantó el primer hangar. Así surgió el Aeródromo Nacional de Balbuena.
En el periodo de la Revolución Mexicana la aviación militar acudió en apoyo de los ejércitos de tierra y a medida que avanzaba el conflicto, se fueron creando diferentes campos de aviación en todo el territorio del país.
En 1944 la aviación militar adquirió el carácter constitucional de Fuerza Armada, particularmente el 10 de febrero.
A partir de ese año esta fecha ha tomado una connotación especial, pero recién en 1992 se estableció de manera oficial por decreto presidencial como el Día de la Fuerza Aérea Mexicana.
La Fuerza Aérea Mexicana (FAM), es una de las dos fuerzas armadas que integran la Secretaría de la Defensa Nacional y cuyo objetivo es defender la integridad, la independencia y la soberanía de México; garantizar la seguridad interior; auxiliar a la población en caso de necesidades públicas; realizar acciones cívicas y obras sociales, que tiendan al progreso del país; y en casos de desastre, prestar ayuda para el mantenimiento del orden, el auxilio de las personas y de sus bienes, y la reconstrucción de las zonas afectadas.
El término Fuerza Aérea Mexicana, se refiere a la totalidad del equipo aéreo y al personal que lo asiste, que es utilizado por el Colegio del Aire, el Ejército, las Unidades Aéreas y demás Dependencias.
La Fuerza Aérea tiene la distinción de haberse empleado en observaciones y combates aéreos, desde 1914.
A partir de que fue reorganizada en 1920, nunca más el gobierno electo Creación de la Fuerza Aérea Mexicana fue destituido por la fuerza, pues la Fuerza Aérea contribuyó a sofocar las rebeliones de origen territorial, militar y religioso.
La Fuerza Aérea Mexicana también sirvió con distinción, durante la II Guerra Mundial, en Filipinas y Formosa Desde su creación en 1915, la Fuerza Aérea Mexicana, dentro de sus acciones para mantenerse actualizada y cumplir las misiones que se le encomiendan, ha formado personal capacitado, por lo que, en 1959, se creó el Colegio del Aire, donde se forman pilotos, meteorólogos y mecánicos especialistas y de aviación, constituyendo el plantel educativo rector en educación militar aérea.
El emblema principal de la Fuerza Aérea y la escarapela en sus aeronaves está conformado por tres triángulos equiláteros invertidos, concéntricos y con los colores rojo, blanco y verde, del exterior al centro.
El emblema se exhibe en ambos lados del fuselaje de las aeronaves mexicanas, excepto en algunos de los aviones del Hangar Presidencial.
Otro distintivo de las aeronaves de la FAM consiste en tres rayas verticales, verde, blanco y rojo, en el timón de dirección.
En algunos aviones de vigilancia, se suprimen las rayas del timón, y la escarapela se pinta en tres tonos de gris.
Este emblema, también conocido como “Triangulo FAM”, se emplea, además, en los diseños de las rodelas que llevan las tripulaciones en su overol y su ropa de vuelo, así como en los diseños de los escudos, de los planteles de educación militar.
Desarrollo y consolidación de la Secretaría de Marina
La historia institucional de la Secretaria de Marina comienza en la cuarta década del siglo XX, cuando los asuntos relativos a las costas y mar patrimonial fueron desincorporados de la Secretaria de la Defensa Nacional.
El surgimiento de la dependencia como entidad pública tiene el contexto internacional de la Segunda Guerra Mundial, así como la reanudación de la relación bilateral México-Estados Unidos, de la cual surgió la histórica Comisión de Defensa Conjunta México-Norteamericana, sucesos trascendentales que definieron grandemente la estructura organizacional adoptada en la institución desde sus inicios.
A tan sólo tres meses de haber estallado la conflagración mundial, el Presidente de la República, Lázaro Cárdenas del Río visualizó el carácter estratégico y urgente que tenía la formación de un poder naval en México.
Por ello, a fines de 1939 y bajo decreto presidencial, ordenó la creación del Departamento de la Marina Nacional sentando las bases para que el sector se fortaleciera a tal grado que, a escasos doce meses de su instauración, su sucesor lo elevó a rango de Secretaría de Estado.
Para dirigir a la nueva dependencia fue nombrado como titular al Comodoro Roberto Gómez Maqueo.
La creación de la Secretaría de Marina, a fines de 1940, fue una acción gubernamental que respondía a la necesidad de desarrollar planes para la defensa nacional en aguas y costas nacionales, así como la reorganización de los asuntos marítimos nacionales, especialmente los relacionados con la marina de guerra y mercante.
El primer titular de la dependencia fue el General Heriberto Jara Corona, quien provenía de las filas del Ejército y mostró desde el inició de su gestión un gran interés por impulsar el desarrollo del ramo.
Desde 1917, se interesó por mejorar las condiciones de la Marina Nacional, al impulsar ante el Congreso Constituyente los principios del Artículo 32 constitucional, en donde se estipulaba que los cargos o comisiones desempeñados en la Marina de Guerra debían ser llevados a cabo por personal mexicano.
A la postre y en honor a ese logro, se decretó en 1942 que el 1º de junio de cada año se conmemoraría en todo el país el Día de la Marina Nacional; desgraciadamente los preparativos para la primera celebración coincidieron con el ataque y hundimiento efectuado por submarinos alemanes contra los buques petroleros mexicanos Potrero del Llano y Faja de Oro, por lo que se decidió que ese día también se rindieran honores a los marinos y pilotos caídos.
Ya creadas las condiciones para operar de manera independiente y ante el avance de la conflagración mundial, las autoridades de la institución trabajaron en un plan de defensa naval con posibilidades de ser aplicado en las costas y mares nacionales.
Los funcionarios de la institución y el gobierno mexicano sabían que la acción de la Marina de Guerra era fundamental para repeler un posible embate marítimo y salvaguardar los litorales mexicanos, por ello era prioritario fortificar las costas y realizar los planes de defensa nacional, en estrecha colaboración con el Ejército mexicano.
El ataque japonés a la base aeronaval de Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941, obligó a los EE.UU., a formar parte de la contienda mundial.
Desgraciadamente cinco meses después, mayo de 1942, cuando fueron atacados los dos buques petroleros mexicanos, obligaron al gobierno a declarar la existencia de un estado de guerra entre México y las potencias del Eje.
En este conflicto las tres fuerzas armadas tuvieron una participación destacada, en el caso de la Armada se artillaron los litorales mexicanos, la fuerza aérea, a través de vuelos constantes, vigiló las costas, en especial las del Golfo de México y parte del Pacífico, y el ejército mexicano adquirió en los Estados Unidos numeroso material bélico para hacer frente a la contienda.
La zona que a la Marina Nacional correspondía proteger era la comprendida en el triángulo formado por los puertos de Salina Cruz, en Oaxaca, Puerto México, en Veracruz y Ciudad del Carmen, en Campeche.
Ese era el territorio de mayor prioridad para la defensa de la soberanía, debido principalmente a que ahí se encontraba la zona petrolera más rica del país.
Durante las primeras décadas de vida institucional, se logró desarrollar y consolidar la estructura militar y administrativa de la Secretaría de Marina, para lograr su profesionalización y organización fue necesario crear varios Cuerpos y Servicios, entre ellos el Estado Mayor Naval, Consejo Naval, Escuela Militar de Maestranza y Marinería, Cuerpo de Ingenieros Mecánicos Navales, Cuerpo de Infantería Naval, Cuerpo de Sanidad Naval, Escuela de Aviación Naval, Escuela Naval del Golfo y Escuela Naval del Pacífico, organización que se ha ido adaptando al proceso evolutivo y las necesidades del Estado mexicano.





