A lo largo de su historia, México ha sido testigo de la inquebrantable lealtad de los alumnos del Colegio Militar y el compromiso de respaldar a las instituciones legalmente constituidas, por lo que, año con año se celebra la conmemoración de la Marcha de la Lealtad.
Dicho episodio hace referencia a la escolta en columna de honor que realizaron los Cadetes del Colegio Militar al Presidente Francisco I. Madero para trasladarse del Castillo de Chapultepec a Palacio Nacional, con el fin de respaldar al Poder Ejecutivo ante la sublevación de los Generales Retirados, Manuel Mondragón, Bernardo Reyes y Félix Díaz.
A más de un siglo de este momento, el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos conmemoraron el CXI Aniversario de la Marcha de la Lealtad en el patio principal del Museo Nacional de Historia en el Castillo de Chapultepec; un evento encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, acompañado de los Secretarios de la Defensa Nacional, General Luis Cresencio Sandoval, Almirante José Rafael Ojeda Durán, de Marina; así como, otras autoridades civiles y mandos militares, junto a cadetes del Heroico Colegio Militar, del Colegio del Aire y de la Heroica Escuela Naval Militar.

Al tomar la palabra, el General Luis Cresencio Sandoval González recordó que el 9 de febrero de 1913, los cadetes del Colegio Militar le hicieron saber al pueblo de México que estaban del lado de la institucionalidad y de la legalidad; afirmando que, desde ese entonces, esa ha sido la premisa con la que las Fuerzas Armadas han acompañado al país en cada etapa de su historia.
“La historia del país nos permite recordar los hechos del pasado y su relevancia en cada etapa del devenir nacional, dimensionar la importancia y trascendencia de su legado, y con ello comprender de una manera más precisa y completa la realidad actual”
“Justamente en este emblemático alcázar de Chapultepec conmemoramos uno de los más significativos episodios de nuestra historia, que se suscitó hace 111 años, la Marcha de la Lealtad, acto que reforzó la herencia de la más grande virtud que distingue a las Fuerzas Armadas de México: la lealtad institucional”, aseveró.
El general secretario agradeció al jefe del Ejecutivo federal la confianza y el apoyo que les ha brindado durante su mandato y dijo que la historia ha marcado la conciencia nacional de que las Fuerzas Armadas son leales a los intereses supremos del país.

Resaltó que “portando el estandarte de la institucionalidad como guía de filosofía de vida, seguiremos cumpliendo el mandato constitucional con el compromiso y la responsabilidad que implica servir a la patria”, rememoró.
Además, recordó el discurso de Francisco I. Madero a sólo tres días después de haber asumido la Presidencia de la República, dirigido a los nóveles militares: “‘Aquí, en medio de vosotros, protegido por ustedes, me siento en seguridad absoluta y creo que no hay poder humano que atente contra mí, no porque esto me preocupe personalmente, pues siempre he estado dispuesto a sacrificarme por la patria, sino porque soy el representante de la nación, el primer magistrado de ella. Considero que mi vida debe ser cuidada y creo que no puedo tener mejor defensa que vosotros mismos, que habéis siempre dado pruebas de estar dispuestos a derramar vuestra sangre por las instituciones que habéis estado siempre dispuestos a defender el honor de ellas y la gloria de este colegio de Chapultepec’”.
“Recordemos que fue en ese baluarte donde quedó grabada por primera vez la incuestionable lealtad a las instituciones y a la investidura presidencial como primera institución del país, al mantenerse los cadetes de este plantel al lado del gobierno que presidía el general Guadalupe Victoria, a pesar del ultimátum recibido como consecuencia de los disturbios del Plan Montaño en 1827”, narró.

Por todo lo anterior, aquel 9 de febrero de 1913, ante la sublevación que alteraba el orden constitucional, el presidente Madero, 15 meses después de aquella primera arenga, se dirigió nuevamente a los cadetes, quienes no dudaron en escoltarlo en una columna de honor de este castillo hacía Palacio Nacional y así demostrar al pueblo de México que la confabulación había sido suprimida, mostrando un ejemplo de lealtad institucional.
“Es así que esta marcha de honor se constituyó una vez más en un referente de lealtad, quedando arraigado como un gen permanente en la naturaleza de toda mujer y hombre que viste el uniforme de la República, virtud que, desde entonces, ha guiado y guiará siempre el rumbo de las Fuerzas Armadas nacionales”, sentenció el secretario.
En ese sentido, aseguró que la grandeza de México se cimienta en el conjunto de principios y valores de valientes mujeres y hombres que han definido su rumbo, heredando un país que tiene como anhelos principales la libertad, la igualdad y la justicia, una nación democrática y en desarrollo que ahora somos.
“La lealtad es más que palabras, más que decir, es hacer. Para nosotros, los militares, es el compromiso inquebrantable con el que cumplimos con determinación nuestras tareas frente a cualquier tipo de circunstancia. Compromiso que se extiende en todas las direcciones, hacia la patria, las instituciones, la sociedad, nuestros superiores, compañeros y en nuestra calidad de comandantes principalmente, también, a los subordinados, valor de amplio significado que no debe pertenecer solo a las Fuerzas Armadas, sino a todos los mexicanos”.
“Hoy, a 111 años de aquel significativo suceso y ante los nuevos desafíos que enfrenta la nación, quienes formamos parte de las Fuerzas Armadas le agradecemos a usted, como jefe del Estado mexicano, la absoluta confianza y el respaldo que nos ha brindado durante su mandato. Entendemos que es así porque la historia ha marcado la conciencia nacional que las Fuerzas Armadas son leales a los intereses supremos del país y se conducen con el rumbo que indica el cumplimiento de las aspiraciones, intereses y objetivos nacionales”, concluyó.
Asimismo, reiteró al Presidente de la República y a la ciudadanía que esta marcha de honor se constituyó como un referente de lealtad para los militares, representando el compromiso inquebrantable que se extiende hacia la patria, las instituciones, la sociedad, superiores y compañeros, valor que no debe pertenecer solo a las Fuerzas Armadas, sino a todos los mexicanos.
Además, dos cadetes del Heroico Colegio Militar, declamaron con júbilo y gallardía la poesía “Lealtad absoluta”; la cual resalta el compromiso permanente de cada mujer y hombre que integra el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, continuando con la entonación del himno de ese insigne plantel.
En esta conmemoración, los asistentes dieron fe del alto grado de adiestramiento y marcialidad que distinguen a los Cadetes del Heroico Colegio Militar con una salva de fusilería por parte de una compañía; finalizando con el Himno Nacional Mexicano y los honores a la Bandera Nacional.






