Este viernes, a 20 días de que se cumpla una década de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la Secretaría de Marina (Semar) y la Fiscalía General de la República (FGR) informaron que en un operativo conjunto detuvieron la noche del jueves a Gildardo López Astudillo, ‘El Gil’, presunto integrante de los Guerreros Unidos, vinculado con la desaparición de los 43 normalistas.
El Gil logró un acuerdo con las autoridades mexicanas para convertirse en testigo colaborador de la FGR. Sin embargo, tras su nueva captura, ingresó inmediatamente al penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de Méxic, donde quedó a disposición de un juez federal. De hecho, se especulaba desde el mes de marzo que volvería a la cárcel.
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Desde la investigación inicial por el Caso Ayotzinapa, El Gil está considerado de ordenar la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014.
Sin embargo, tramitó un amparo para suspender la orden de aprehensión en su contra que quedó sin efecto tras una orden de aprehensión emitida por el juez de Distrito Especializado en el sistema Penal Acusatorio del Centro de Justicia Penal Federal en la Ciudad de México, con sede en el Reclusorio Oriente.
Originalmente ‘El Gil’ cayó en manos de la justicia mexicana en septiembre de 2015, en el municipio de Taxco, Guerrero, pasó cuatro años en prisión en el penal del Altiplano donde logró un acuerdo con la justicia mexicana para volverse testigo colaborador de la FGR, con el nombre clave ‘Juan’. Salió de la cárcel en septiembre de 2019, luego de que un juez federal radicado en Tamaulipas desechó las pruebas que la entonces Procuraduría General de la República (PGR) presentó en su contra, considerando que las obtuvieron mediante tortura.
‘El Gil’ también está acusado de fungir como líder de los Guerreros Unidos.
A unos días de cumplir una década del atroz crimen contra los 43 normalistas de Ayotzinapa y a menos de un mes del final del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el caso no avanzó, pues las conclusiones de la investigación que ordenó básicamente no modificó las conclusiones a las que legó la investigación original realizada por el entonces procurador, Jesús Murillo Karam.
Un mal final para una protesta que nunca se cumplió
Debido a los desencuentros que ha tenido el presidente con los padres de los normalistas, su abogado, Vidulfo Rosales, aseguró hace unos días que no sostendrían más reuniones de revisión de avances con el presidente, debido a que la extradición del ex titular de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), Tomás Zerón, permanece estancada.
«Las reuniones son puras confrontaciones (…) terminamos mal», señaló al terminó de un encuentro con el presidente López Obrador en Palacio Nacional.
“La reunión de hoy, pues en seguimiento a la que ya se había tenido (…) la información que nos dieron básicamente data de dos detenciones nuevas que se hicieron, una de ellas de importancia, y algunos sitios de búsqueda en el terreno ha habido avances considerables y de ahí en fuera pues ya no tenemos resultados.
“En los temas de la extradición de Tomás Zerón de Lucio, de José Ulises Bernabé y de nuevas líneas de búsqueda que hay, no tuvimos ningún avance, ninguna respuesta, razón por la cual la posición de los padres es que esta es la última reunión”, indicó Rosales.





