El gobierno de Estados Unidos sigue cada vez más de cerca lo que ocurre en el territorio mexicano, como un foco de atención para su propia seguridad interna; tráfico de armas, narcotráfico, lavado de dinero, trata de personas, el riesgo de permitir el ingreso a un grupo terrorista o criminal peligroso, entre muchos otros delitos forman parte del tráfico diario a través de los 3 mil kilómetros de frontera que separan a ambos países.
Un ejemplo de este interés por lo que pasa al sur de la frontera es el libro Mexico: Organized Crime and Drug Trafficking Organizations (México: ‘Crimen organizado y organizaciones de narcotráfico’), editado por el Servicio de Investigación del Congreso de EU, editado en junio de 2022 y que analiza la forma en la que “las organizaciones criminales transnacionales (TCO) mexicanas influyen significativamente en el tráfico de drogas en Estados Unidos y representan la mayor amenaza del tráfico de drogas”, según la Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas anual de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Según el texto, el gobierno estadounidense analiza de forma detallada a estas organizaciones, cada vez con mayor poder de fuego, económico y político, que se han extendido a Sudamérica, Europa y Asia, tienen como principal destino los EU, para mover una amplia gama de drogas ilegales y donde destaca el peligroso fentanilo, que en 2021 provocó al menos 100 mil muertes entre la población civil, pero que además han diversificado sus operaciones que aumentan su nivel de riesgo:
Ante la realidad actual de los grupos criminales, el Congreso estudia a los grupos criminales mexicanos se han convertido en una amenaza latente para la seguridad en la frontera entre Estados Unidos y México, pero también cómo provocan violencia y contribuyen a la crisis de opioides al interior de su territorio.
“Una preocupación importante es el tráfico de cocaína, heroína, metanfetamina, marihuana y opioides sintéticos, como el fentanilo. Muchos analistas evalúan que los grupos criminales que producen y trafican opioides sintéticos hacia EEUU se ha ampliado significativamente desde 2018”, indica el estudio.
Y agrega: “Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en 2021 se produjeron más de 106,000 muertes por sobredosis en EEUU, de los cuales, más del 70% involucraban opioides, incluido el fentanilo”.
Evolución del entorno criminal de México
“El liderazgo y las estructuras organizativas de los grupos criminales mexicanos siguen cambiando. En 2006, cuatro organizaciones dominaban las actividades criminales en la frontera: El cártel de Tijuana/Arellano Félix (AFO en inglés), el Cartel de Sinaloa, la Organización Juárez/Vicente Carillo Fuentes (CFO) y el Cartel del Golfo”, reporta el texto.
“Las operaciones gubernamentales para eliminar el liderazgo de los cárteles aumentaron la inestabilidad entre los grupos y provocaron mayor violencia. Durante los siguientes doce años, los cárteles más grandes y estables de México se fragmentaron, creando al principio siete y luego nueve grupos principales”.
En el texto de México: ‘Crimen organizado y organizaciones de narcotráfico’, también deja entrever que son muchos los factores han contribuido al aumento del consumo de drogas en los Estados Unidos.
Incluso, se revela que el problema no está relacionado con la juventud o la pobreza. Personas de todas las edades y niveles de ingresos las consumen y luchan contra algún tipo de trastorno por el uso de estas sustancias.
Aunado a ello, la pandemia parece que empeoró los problemas sociales existentes desde hace mucho tiempo y los estadounidenses sienten cada vez más la presión causada por problemas como la violencia armada, el racismo, la injusticia social y la polarización.





