Este 19 de febrero se celebra el Día del Ejército Mexicano, que remonta al XXII Congreso Constitucional Libre, Independiente y Soberano de Coahuila realizado el 19 de febrero de 1913, Aquel día se desconoció al general Victoriano Huerta, presidente de facto tras el golpe de Estado conocido como la Decena trágica que derrocó a Francisco Madero.
En el decreto del Congreso se le otorgaron facultades a Venustiano Carranza, gobernador de Coahuila, para crear una fuerza armada que pueda reestablecer el orden institucional.
Para recordarlo, CAMPO MARTE echó un vistazo al libro Momentos Estelares del Ejército Mexicano, publicado por la Secretaría de la Defensa Nacional en 2010, en ese momento, por la Conmemoración del Bicentenario de la Guerra de Independencia y del Centenario de la Revolución Mexicana.
La obra invita a la reflexión de cómo la historia de México no puede entenderse sin la de sus Fuerzas Armadas, debido a que estas fueron desde el inicio de la Guerra de Independencia protagonistas y factor clave del rumbo político que tomó el país a lo largo de los siglos XIX y XX.
Abarca cómo el nacimiento de nuestro Ejército se gesta como un movimiento del pueblo, que lucha por suprimir el yugo opresor de la metrópoli española y alcanzar su libertad, bajo la dirección de caudillos regionales que se caracterizaron por su carisma y poder de convocatoria, que, a pesar de no tener proyectos políticos bien definidos para la constitución de una nación, lucharon tenazmente por alcanzar los ideales de Libertad y Patria.
De acuerdo el texto de Momentos Estelares del Ejército Mexicano, hoy día, los jóvenes mexicanos deben hacer una valoración del conocimiento de la historia de nuestro Ejército, para comprender por qué fue forjador de la Patria y se constituye como una institución fundamental del Estado Mexicano.
La construcción de la Nación Mexicana debe ser entendida en su justa dimensión; en este sentido, la enseñanza de la Historia Patria debemos verla, no sólo como una materia básica y primordial, a la que asistimos por obligación, sino la que nos ayuda a entender y a revalorar la labor de todos aquellos hombres que ofrendaron sus vidas, para la creación y la consolidación de sus instituciones, bases fundamentales para fomentar en todos los mexicanos, el sentimiento nacionalista.
La Independencia de México se logró a través de la lucha armada; de ahí la importancia del Ejército, que nace a la par de la Nación, y al igual que ésta, se verá inmerso en un largo y penoso proceso de formación y de consolidación, que en nada será fácil.
El pueblo de México se distingue del resto de los de América, por haber conquistado su Independencia, gracias a su propio esfuerzo.
Empero, ésta no sólo tuvo que ver con el status jurídico, sino con crear y consolidar los medios, por los cuales se debía alcanzar la independencia política, económica y social; es decir, la madurez necesaria para poder crear y consolidar la Nación.
Ésta fue una tarea, aún más complicada que el mismo movimiento armado.
La construcción de México Independiente requirió de mucho tiempo, muchas guerras fratricidas y muchos problemas con potencias extranjeras, entre las que destacan el intento de reconquista española (1829), la Guerra de los Pasteles (1838), la Invasión Norteamericana (1846-1848), la Intervención Francesa (1862-1867) y el Imperio de Maximiliano (1864-1867), entre otros, en los que el pueblo mexicano tomó las armas para alzar la voz y gritar al mundo, que los mexicanos estaban dispuestos a todo, para ser escuchados y reconocidos como Nación Independiente.
La Revolución Mexicana será el acontecimiento que llevará a la culminación de la Nación Mexicana, con la consolidación de los postulados constitucionales, tierra, libertad, educación y trabajo.
El Ejército Mexicano tiene su origen en el sector popular. Sus miembros más destacados, no fueron militares de carrera, provenientes de las clases acomodadas.
Por el contrario; fueron hombres del pueblo, que se formaron en los campos de batalla e hicieron del uso de las armas, las herramientas para forjar la Patria, y de los cuales podemos mencionar cientos de ellos.
Sin embargo, solamente citaremos algunos, como son Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón, Vicente Guerrero, Ignacio Zaragoza, Porfirio Díaz, Francisco Villa, Emiliano Zapata y Álvaro Obregón.
A continuación, le presentamos una selección de Momentos Estelares del Ejército Mexicano, con el propósito de que conozcan, parte de la relevancia histórica de los mismos y de los militares que fueron protagonistas.
En esta obra se analizarán algunos temas del proceso de la Independencia y de la Revolución, como son:
La Conspiración de Querétaro (1810), momento en el que se planea la organización de la sublevación del pueblo, bajo la dirección de Juan Aldama, Ignacio Allende, Mariano Abasolo y Don Miguel Hidalgo y Costilla y a pesar de haber sido descubierta, confirmará a los rebeldes, la urgencia de organizar el movimiento emancipador y convocar a la población a tomar las armas, en defensa de su libertad y de su identidad.

La Constitución de Apatzingán y la Etapa de Resistencia, fue el período en el que se destacó uno de los grandes caudillos insurgentes, como fue Don José María Morelos y Pavón, quien en pos de darle orden, sentido y legalidad a la lucha emancipadora, redactó la Constitución de Apatzingán, siendo el inicio de la tarea de dar un orden jurídico a las Fuerzas Insurgentes, que en un futuro constituirán la fuerza pública de la Nación Mexicana.
La Consumación de la Independencia, etapa del nacimiento de nuestro Ejército Nacional, resultado de la fusión de las tropas realistas y de los grupos insurgentes del sur, quienes juntos lograron consumar la Independencia, tan anhelada por más de una década.
El Porfiriato e Inicio de la Revolución Mexicana, etapa donde se materializa un importante avance de la institucionalización de las Fuerzas Armadas, mismas que tuvieron como antecedente, la Constitución de 1857.
La Decena Trágica marca el fin de la era de personajes destacados, no así de los ideales, por los que hombres y mujeres se lanzaron a la lucha revolucionaria, donde será determinante la actuación de las Fuerzas Armadas, para el devenir de nuestro país, siempre leales a los gobiernos legalmente constituidos.
La Constitución de 1917 y la Consolidación de las Instituciones, es una etapa de consolidación legislativa, en pos de dar dirección a la Nación mexicana, e iniciar la materialización de los postulados revolucionarios, como educación, trabajo y propiedad de la tierra, así como la creación de las instituciones encargadas de llevar a la práctica dichos postulados; los militares serán la base del establecimiento del nuevo Estado, que resurge del caos de la Revolución y profesionaliza a las Fuerzas Armadas, para coadyuvar a las labores que darán orden y seguridad, para la prosperidad de México.
La obra se concluye con la Creación de la Fuerza Aérea Mexicana, como un hecho relevante que dio paso al complemento del Ejército, en pro de la modernidad de las Fuerzas Armadas Mexicanas.
Los miembros de ésta serán los encargados de escribir uno de los episodios más gloriosos del Ejército Mexicano, en el ámbito internacional.
La historia del Ejército Mexicano está íntimamente ligada a la de la Historia Patria, y colmada de hechos heroicos y gloriosos, pero también por derrotas, que contribuyeron a dar forma al actual Estado Mexicano.
En la actualidad, el Ejército Mexicano se encarga de la defensa del territorio y de su soberanía nacional, garantizar la seguridad al interior del país y aplicar el plan DN-III-E en caso de desastres naturales; es la rama terrestre de las Fuerzas Armadas de México.
Su mando está en manos del presidente de México, en tanto que su administración y operatividad son responsabilidad del Secretario General de la Defensa y del Jefe del Estado Mayor del Ejército, tercia que en todo momento se encuentra en comunicación y coordinación para las labores y misiones militares.
Incluso, hoy en día, bajo la gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador, el Ejército mexicano ha asumido crecientes funciones en la vida pública nacional.
Las Fuerzas Armadas son responsables de una infinidad de actividades, que van desde la construcción y administración del nuevo aeropuerto de Santa Lucía, la edificación del Parque Ecológico Lago de Texcoco y de un nuevo aeropuerto en Tulum, hasta el control de 2 mil 700 sucursales del Banco del Bienestar y la construcción de algunos tramos del Tren Maya.
Los soldados han sido asignados a la remodelación de 32 hospitales que quedaron inconclusos en sexenios pasados, han participado en la distribución de gasolina y de medicamentos, de libros escolares, son responsables la vigilancia de las fronteras para contener el paso de migrantes hacia Estados Unidos, y también apoyan programas sociales como Sembrando Vida.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar), que conforman conjuntamente las Fuerzas Armadas, han sido comisionadas también con la custodia de Puertos y Aeropuertos.
Entonces, Momentos Estelares del Ejército Mexicano vuelve a reforzar la idea de cómo el elogio a la lealtad no es un tema poético: para las Fuerzas Armadas es su principal eje de actuación que les permite reconocer su lugar para la estabilidad de México como un país democrático, así como su importancia para coadyuvar en la transformación del mismo, en el que el poder civil dirige a las instituciones para bienestar de los mexicanos.





