Nuevos cazas, ¿con un nuevo esquema?

Nuevos cazas, ¿con un nuevo esquema?

Ante la polémica acerca de las razones por las cuales la aviación de caza de nuestra Fuerza Aérea no se renueva, jubilando a los veteranos F-5, valdría la pena mirar la experiencia brasileña para adquirir nuevos aviones de combate que renovarían su equipamiento, reemplazando a sus Mirage 2000 y F-5 –estos últimos ya modernizados–, pero que también implica una serie de contraprestaciones de Suecia por la compra de 36 JAS-39 Grippen.

Mucho se ha dicho que no es buena idea comprar nuevo equipo militar considerando la pobreza que impera en el país –algo que abordamos en la edición anterior–, con lo cual se puede o no estar de acuerdo, pero lo interesante es introducir al debate la experiencia por el acuerdo logrado por los sudamericanos.

Hay que tomar en cuenta que una de las maneras en que la pobreza se puede reducir es creando fuentes de trabajo, además de contribuir al crecimiento de la planta industrial del país.

Así, la Fuerza Aérea Mexicana puede analizar la posibilidad de seguir una ruta similar a la de otros países para conseguir nuevo equipamiento.

Y no sólo se trata de la aviación de caza, pues si se incluyen helicópteros y aviones de carga es posible que se tengan buenas noticias en este ámbito.

Nuevos cazas, ¿con un nuevo esquema?

¿Qué sucedió en Brasil? El proyecto de la FAB para renovar sus cazas de combate se inclinó por el sueco Grippen dejando de lado a los estadounidenses F-18 Super Hornet y Rafale franceses, alcanzando un acuerdo por 36 aeronaves y contraprestaciones.

De acuerdo a Ivan Witker, en un artículo del portal anepe.cl, “el contrato entre la SAAB (constructora de los Gripen) y EMBRAER incluye no sólo el traspaso de tecnología, sino que la creación de una ‘sociedad de producción’ para fabricar este avión en suelo brasileño (en Sao Bernardo do Campo) con el objetivo de incursionar en otros mercados, especialmente latinoamericanos, asiáticos y africanos.

En buen castizo, el Gripen será exportado desde América Latina, algo absolutamente inédito en el mercado de armamentos.

Y luego, en un plano estrictamente regional, debe considerarse el impacto que puede tener la materialización del deseo de la Fuerza Aérea Brasileña de comprar hasta 120 de estos aparatos”.

¿Podría México alcanzar un acuerdo similar con algún fabricante para adquirir 24 cazas, más algunos aviones de transporte? Hay que pensar un momento en que si se logra no sólo una transferencia de tecnología, sino la posibilidad de establecer una planta de ensamblaje en nuestro territorio –con las fuentes de trabajo que esto implica–, la relación con el hub que ya produce partes para la industria de la aviación en regiones como Querétaro –para la exportación con componentes nacionales de este tipo de aparatos–, se podría no sólo renovar el ala de combate de la FAM, sino ayudar al desarrollo económico del país.

Adicionalmente, la defensa de la soberanía aérea del país se vería reforzada si se contará con dos escuadrones de cazas que no sólo interceptaran a los aviones que transportan drogas, sino para otras tareas que tiene asignada esta rama de las fuerzas armadas.

Puede sonar algo lejano, pero es posible que este sea el camino para que se adquieran nuevos cazas y demás aeronaves que necesita nuestra Fuerza Aérea.

Finalmente, se vale revisar opciones y la experiencia brasileña nos puede servir en este sentido.

Drones en la FAM

Poco se ha hablado de la operación de este tipo de aparatos en nuestra Fuerza Aérea.

En un mundo actual en el que la tecnología tiene un impacto en cada una de las actividades de nuestra vida cotidiana, la aviación no puede ser una excepción y la presencia de los llamados UAV –por sus siglas en inglés unmanned aerial vehicle– en gran parte de las ramas aéreas de las fuerzas armadas internacionales es ya una realidad.

El proceso de adopción de esta tecnología ya ha llegado a México y se operan equipos S4 Ehécatl, Dominator o Hermes 450 por parte de nuestra Fuerza Aérea.

Las ventajas de esto se ubican en la posibilidad de contar con información en tiempo real en tareas de vigilancia, apoyo a las fuerzas de tierra, búsqueda y rescate sin tener que exponer a personal humano y un costo menor al que implicaría utilizar aeronaves tripuladas.

Los drones o UAV son capaces de volar por periodos largos sobre una zona específica, enviando al puesto de control imágenes de lo que sucede en tierra, además de que algunos de estos equipos tienen la posibilidad de portar armamento y realizar tareas de apoyo cercano o ataque a cierto tipos de blancos, incluyendo blindados.

Que la FAM cuente entre su material de vuelo con este tipo de equipos es una señal de que se trata de una fuerza moderna, que incorpora las novedades que se están presentando a nivel mundial.

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