El Arte de la Guerra establece que, cuando una fuerza militar se mueve con rapidez es como el viento; cuando va lentamente es como el bosque; es voraz como el fuego e inmóvil como las montañas.
De la misma manera, la Unidad de Operaciones Especiales (UNOPES) prepara sus tropas navales de élite, con adiestramiento especializado y desarrollo de destrezas únicas en el personal de la Armada de México.
Para entender más sobre esta unidad, el equipo de CAMPO MARTE se trasladó al Centro de Entrenamiento ubicado en el municipio de Donato Guerra, Estado de México, donde tuvo la experiencia de convivir con elementos en formación durante día y noche, como parte de la sexta generación de la denominada “Operación Timonel”.
Inmersos en una superficie de 80 hectáreas; con áreas verdes, boscosas e instalaciones de instrucción especializada, esta casa editorial fue testigo de los procesos de planear, organizar y ejecutar las operaciones especiales, principalmente enfocados al enfrentamiento contra el crimen organizado.

Más de 200 narcolaboratorios en menos dos años
Desde 2023 a la fecha, la Secretaría de Marina logró un récord histórico de aseguramientos de estupefacientes en comparación a los años anteriores de la presente administración, producto de las operaciones navales empeñadas en el mar, en el aire y en la tierra, dentro del territorio nacional en apoyo a la seguridad y combate al narcotráfico.
Sin embargo, gracias a su equipo de élite de la Armada de México, en los últimos 18 meses, se localizaron y desactivaron más de 200 laboratorios clandestinos empleados para la producción de drogas sintéticas.
Como parte de este ejercicio, los integrantes de la “Operación Timonel” recorrieron, equipados con chalecos y cascos antibalas, junto a elementos de la Armada de México por senderos de difícil acceso, cuyo fin fue conocer cómo es un operativo en la erradicación de laboratorios clandestinos.
Entre los pormenores de este ejercicio, personal de la Armada de México explicó que los estados de Sinaloa, Michoacán y Jalisco concentran el mayor número de laboratorios neutralizados, principalmente relacionados a la producción de metanfetaminas de los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación.

De acuerdo a la información compartida con este medio, los integrantes de las fuerzas élites de la Armada de México en coordinación con la Unidad de Inteligencia Naval (UIN), tienen la capacidad de inhabilitar hasta 15 toneladas de metanfetaminas en 20 días.
Como muestra, tan sólo en 2023, en lo que respecta al entorno terrestre, con el apoyo de aeronaves, la Armada de México logró el aseguramiento de 604.183 toneladas de precursores químicos, cifra que representa 16.26 veces más que las 37.148 toneladas contabilizadas de los últimos cuatro años, asimismo se aseguraron 367.239 toneladas de metanfetamina, lo que representa 9.61 veces más que las 38.176 toneladas aseguradas del 2019 al 2022.
De acuerdo a datos estadísticos compartidos a CAMPO MARTE, la instalación de los laboratorios clandestinos promedia entre los 8 y 5 mil metros cuadrados, donde se pueden instalar hasta 28 reactores que pueden producir más de una tonelada de droga sintética diariamente.
Por ello, uno de los entrenamientos principales a los que se someten los Grupos Especiales de la Marina tiene que ver con la identificación, arribo a un laboratorio clandestino de narcóticos y su destrucción, además, de una posible confrontación armada contra grupos criminales.

Operativo nocturno
Bajo la sombra y sigilosos, por varios minutos, los integrantes de la “Operación Timonel” también conocieron los detalles de un operativo nocturno, como muestra de las diversas actividades que realizan los elementos de la Armada de México.
Con el paso de los minutos y bajo la orden de evitar el ruido de las hojas secas, el equipo de CAMPO MARTE conformó el pelotón que recorrió por algunos kilómetros el bosque, mientras las instrucciones pasaban de quedar inmóvil en el suelo, hasta ir a toda velocidad para resguardarse en caso de algún fuego enemigo.
De pronto, en el punto más álgido de la misión, el silencio se quebró bajo una serie de detonaciones y disparos, en realidad, los miembros de la “Operación Timonel” pasaron de ser parte del equipo de élite de la Semar a ser capturados como presuntos infractores de la ley.
Así, con las manos en la nuca y escoltados por elementos armados, se inició un recorrido cuesta arriba, en medio de la incertidumbre de un ejercicio que cada vez era más real, por momentos, incluso, con voces de los vigilantes que reclamaban el paso lento y movimientos no permitidos de los ahora capturados.
Al final, se trató de un ejercicio de demostración, pero con destellos de un verdadero operativo, como tantos que ejecuta la Secretaría de Marina en contra del crimen organizado.

UNOPES, piedra angular de una fuerza armada de élite
Si bien la Unidad de Inteligencia Naval es vital para generar la información necesaria para la formulación de los Planes de Seguridad Nacional en los que participe la Armada de México, la Unidad de Operaciones Especiales se convierte en piedra angular en la ejecución efectiva contra el crimen organizado.
Pese a ello, dada la diversificación de la delincuencia, la Secretaría de Marina se ha fortalecido con la Unidad de Operaciones Especiales, dando pie al desarrollo de personal especializado en diversos grupos de elite, como son: Agrupamiento de Fuerzas Especiales, Batallón de Paracaidistas, Batallón de Comandos Anfibios y Grupo Logístico para ubicar y destruir los laboratorios clandestinos de drogas sintéticas.
De acuerdo a las propias autoridades, la reputación estelar de esta Unidad de Operaciones Especiales proviene de su amplia participación en la lucha contra el tráfico de drogas, su excepcional aptitud operativa y el riguroso régimen de entrenamiento al que se someten tanto a nivel local como internacional.
Incluso, han recibido formación de otros grupos de élite de todo el mundo, especialmente en países como Estados Unidos, España e Israel y en muchos casos, también compartiendo su experiencia con sus homólogos, al ya ser considerados entre los mejores del mundo.
La unidad está diseñada para funcionar sin problemas en diversos entornos y emplear una gran variedad de enfoques tácticos, ya sean maniobras submarinas, lanzamientos aéreos, guerra urbana, francotiradores de precisión o manejo de artefactos explosivos.
Dada la importancia a la seguridad nacional, las operaciones que desarrolla está unidad de la Armada de México son de carácter confidencial hasta que hayan sido realizadas.
Fuerza física y mental
Bajo el objetivo de desarrollar de manera eficiente y perspicaz, la Unidad de Operaciones Especiales está ubicada en un predio de 80 hectáreas, con diferentes pistas, campos de tiro y módulos de adiestramiento.
Para el óptimo desarrollo de sus elementos, se realiza un arduo entrenamiento que conlleva varios meses, donde se aprenden técnicas avanzadas de tiro, defensa propia, actividades de reconocimiento, manejo de armamento especializado, paracaidismo, buceo de combate, infiltración acuática, manejo de explosivos y demoliciones.
Sin embargo, detrás del lema de las Fuerzas Especiales, ¡Fuerza, Espíritu, Sabiduría, Quachic!, en cada elemento hay un fortalecimiento psicológico, trabajo en equipo, tácticas de patrullas, primeros auxilios, combate urbano, equipo y estrategias de comunicación, técnicas de rapel y técnicas de supervivencia en condiciones adversas, tal como dice su juramento, son sometidos a sus límites de sus capacidades físicas y mentales.
Así, CAMPO MARTE, como parte de la sexta generación de la “Operación Timonel”, conoció no sólo la Unidad de Operaciones Especiales, sino el lado humano de los elementos de la Secretaría de Marina, siempre listos para cualquier adversidad, como reza el lema institucional de la Armada de México, “En el mar, en el aire, en la tierra”.





