Participación del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana el pasado 18 de diciembre

Participación del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana el pasado 18 de diciembre

Gracias, señor presidente. Estaba iniciando, apenas dando la bienvenida a todas, a todos los asistentes a esta reunión.

Y decía, vale la pena repetirlo, señor presidente, decía que es claro que entre nosotros existen apreciaciones diversas sobre la mejor manera de recuperar la paz en nuestro país; sin embargo, no hemos hecho de ellas un obstáculo para garantizar la coordinación de las instituciones que representamos.

Decía que el propósito de esta reunión es que federación, estados y municipios construyamos consensos sobre las políticas necesarias para garantizar un servicio de seguridad pública eficaz.

Sin un esquema de colaboración estrecha entre los tres órdenes de gobierno no hay estrategia de seguridad pública que pueda obtener resultados tangibles y perdurables.

Aunado al mandato de ley, la reunión aquí de los titulares de las instituciones que integran este órgano colegiado expresa la voluntad de actuar coordinadamente para garantizar la paz y la tranquilidad de todos los mexicanos.

Aprovecho para expresar a todas y a todos ustedes mi reconocimiento por su disposición para trabajar juntos en favor de la paz y la tranquilidad de nuestro país.

Bajo esa voluntad de entendimiento en esta sesión desahogaremos una amplia agenda.

Someteremos a su consideración los criterios de distribución, fórmulas y variables para la asignación de los recursos del fondo de aportaciones para la seguridad pública de los estados y de la Ciudad de México que serán aplicados para el ejercicio fiscal 2020.

La propuesta contempla reglas que garantizarán mayor eficacia y transparencia en su ejercicio.

Entre ellas, destaca la conveniencia de consolidar las compras realizadas con recursos federales.

A manera de ejemplo, menciono la compra consolidada de chalecos antibalas que se realizó en el transcurso del presidente año.

Las entidades y municipios participantes lograron importantes ahorros, en muchos casos superiores al 100 por ciento.

Hoy daremos cumplimiento a la obligación estipulada en el artículo séptimo transitorio del Decreto de Creación de la Guardia Nacional, que establece que las y los gobernadores presentarían ante este consejo los diagnósticos y programas destinados a fortalecer el estado de fuerza y las capacidades institucionales de sus respectivos cuerpos policiales.

La Guardia Nacional es un elemento clave para enfrentar a la criminalidad que vive el país, pero es evidente que dicha solución no llegará mientras no contemos con policías estatales y municipales que funcionen con estándares homologados de profesionalización a los que tiene la propia Guardia.

Los problemas de seguridad pública no tienen ciertamente una solución militar, pero la disciplina, formación y sentido del deber que tienen un militar y un marino, ahora inherentes a la Guardia Nacional, son imprescindibles en la solución de los problemas de seguridad pública.

Hoy tenemos 72 mil elementos de la Guardia Nacional que están desplegados en todo el territorio nacional.

Se dice fácil, pero ello equivale al doble de los elementos que llegó a tener la Policía Federal, y para el año 2021, la Guardia contará con 150 mil elementos, más de cuatro veces el tamaño de la extinta corporación.

En ese momento tendremos capacidad para duplicar el despliegue de la Guardia Nacional en cada uno de sus estados.

Sin embargo, por más impresionante que sea el despliegue de la Guardia, la responsabilidad de la seguridad sostenida recae en las instituciones complementarias de seguridad local.

Ahí tenemos un gran reto, pues no contamos todavía en esos niveles con las corporaciones policiales que la sociedad requiere.

Lo hablamos el tema con amplitud en la sesión previa.

Si analizamos las estadísticas de incidencia delictiva que genera el Secretariado Ejecutivo, así como las encuestas de percepción de inseguridad y de la victimización que produce el Inegi, advertiremos que los delitos que ocurren con más frecuencia y que vulneran mayormente a la población son principalmente aquellos que atentan contra el patrimonio de las personas.

Está también en el orden del día la aprobación de los cinco nuevos invitados permanentes de la sociedad a este consejo.

El ambiente de paz y tranquilidad que todos anhelamos no será producto únicamente del uso de la fuerza que las autoridades seamos capaces de ejercer, sino de la capacidad del Estado mexicano para generar condiciones mínimas indispensables de justicia social.

Ratificamos por ello la importancia de generar un cambio de paradigma en la atención al consumo de drogas.

Este consejo debe trabajar para que se evite la criminalización del fenómeno y su tratamiento se asuma como un tema de salud pública.

En vez de emplear tiempo, esfuerzo y recursos en perseguir a los consumidores, busquemos que los cuerpos de seguridad pública puedan enfocarse en su labor de proteger a la comunidad más eficazmente.

En este contexto solicitamos su cooperación a fin de implementar la Estrategia Nacional para la Prevención de Adicciones en cada entidad federativa.

Esta iniciativa es uno de los ejes fundamentales de la estrategia de seguridad.

Por último, este órgano colegiado toma conocimiento de los trabajos realizados en la implementación y operación del Registro Nacional de Detenciones para delitos del fuero federal, así como la emisión de los lineamientos del registro.

Se solicita el apoyo de los tres órdenes de gobierno para que en colaboración con Plataforma México se realicen todas aquellas acciones necesarias para la operación del registro de los delitos del fuero común y faltas administrativas de conformidad con los plazos establecidos por la ley.

Otro gran tema que nos convoca invariablemente y que nos une, y que es una tarea de todos, es el de la protección civil.

Reconozco el espacio y la relevancia que cada uno de ustedes ha dado a esta prioridad de tender la mano a las familias mexicanas al prevenir, preparar y gestionar las emergencias.

El equipo de Protección Civil lo integra el sector privado, el social y los tres niveles de gobierno.

Solicito respetuosamente a todos ustedes que continúen incluyendo dentro de sus prioridades este tema que tanta atención requiere en nuestro país a través del fortalecimiento de sus unidades estatales de protección.

El gobierno federal por su parte está diseñando propuestas regionalizadas, específicas de seguridad que complementen los esfuerzos locales, entendiendo que cada estado tiene fenómenos delictivos diferentes.

Esperamos que cada estado aporte propuestas para atender de forma caracterizada a cada entidad y sus regiones.

Reitero lo que hablábamos en la reunión previa en la conveniencia desde la perspectiva federal de consolidar el funcionamiento de las mesas estatales de seguridad.

Participación del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana el pasado 18 de diciembre

Es nuestra meta convertirlas en los ejes operativos de la estrategia.

Estamos muy conscientes de que hay que fortalecerlas, de que hay que reglamentarlas, de que hay que incorporar las críticas que válidamente expresan algunas, algunos gobernadores.

Creo que si retomamos la idea propuesta por el señor gobernador presidente de la Conago, es una próxima reunión específica podríamos afinar de tal manera el reglamento que nos garantice optimizar los resultados de todos aquellos esfuerzos que están haciendo, que estamos haciendo en ámbito de la seguridad, tanto las fuerzas federales como estatales.

Paso a otro tema, no he reseñado todos los temas de la agenda porque ya lo irá desahogando el secretario ejecutivo.

Quisiera dedicar mi tiempo, señor presidente, si me permite, a compartir algunas reflexiones.

Decirles a ustedes que efectivamente ha sido un año difícil en materia de seguridad, es evidente que no hemos logrado los resultados deseados; sin embargo, hemos mejorado sustantivamente los instrumentos del estado para combatir la inseguridad.

Sin esos instrumentos sería imposible aspirar a garantizar prontamente en el corto plazo condiciones adecuadas de paz y tranquilidad para las y los mexicanos.

No me voy a detener, conocen ustedes las iniciativas, acaso la más relevante es la creación de la Guardia Nacional y la modificación del artículo, del marco jurídico en general, particularmente del artículo 17, que nos ha permitido cerrar la llamada puerta giratoria.

Al establecer nuestras siguientes prioridades en materia de seguridad pública debemos anteponer el combate a la delincuencia común.

La ciudadanía es mayormente víctima de homicidios, robos y asaltos que lastiman cotidianamente y cuya persecución debe ocupar los esfuerzos del Estado mexicano en su conjunto, con independencia de su carácter local o federal.

Por ello, como ha quedado demostrado, por otro lado, la corrupción puede infiltrarse hasta los más altos niveles de decisión en México, ha podido infiltrarse, y la protección oficial al crimen representa el máximo desenfreno de la corrupción.

Precisamente por tal razón debemos estar determinados a erradicarla en todos los niveles de la vida nacional con énfasis en los cuerpos de seguridad.

La primera racional de la seguridad es muy sencilla: honestidad en los integrantes de los cuerpos de seguridad.

La corrupción, esa gran plaga, particularmente se volvió el gran rival de la seguridad en nuestro país.

No podemos voltear la cara frente a esta tragedia, que representa hoy en los cuerpos federales de seguridad, que representó en los cuerpos federales de seguridad, pero también en los cuerpos estatales y municipales.

Es de tal tamaño el problema que me he atrevido a calificarlo de crimen uniformado.

Frente a ese reto, las policías municipales particularmente son hoy socialmente percibidas como altamente corruptas.

Aquí toma su dimensión real la modificación al artículo 17 constitucional para calificar a la corrupción como delito grave.

No me pronuncio aquí por un ajuste de cuentas ni por hacer tabla rasa, sino por un proceso de justicia que nos ayude a limpiar de arriba hacia abajo a las organizaciones policiales de elementos que en realidad son pertenecientes al crimen organizado.

Por ello, siempre hablamos de la necesidad de garantizar estándares internacionales en la creación de la Guardia Nacional y lo vamos a conseguir, porque no vamos a permitir que esta institución se contamine de ninguno de los vicios que han caracterizado históricamente a nuestras policías.

La sociedad nos reclama un nuevo código de conducta, una nueva ética.

Cuidaremos, pues, como decía, que la Guardia Nacional se preserve en un ámbito de estándares internacionales.

La lucha por nuestra seguridad, finalmente… compartir con ustedes, que la lucha por nuestra seguridad lo decíamos de una u otra manera en la reunión previa no admite ambiciones personales ni la búsqueda de dividendos políticos.

Es tarea discreta, esforzada y con frecuencia peligrosa que demuestra tal vez mejor que ninguna otra, la voluntad de servir que nos alienta realmente como gobernantes.

Es menester asumirla como una labor de Estado, que involucre a todas las instituciones e implique corresponsabilidad y visión de futuro.

Lo ideal sería construir un modelo de orden social que por su equidad y eficiencia asegurara la abolición de las causas que originan el crimen.

Mientras eso sucede, todos debemos estar a bordo de este esfuerzo, hay que apretar el paso.

Sobran circunstancias en las que uno quisiera lavarse las manos pero, o le atoramos juntos o fracasamos por separado.

Nadie debe sustraerse a la tarea que le corresponde.

El mandato de todas y todos los mexicanos para todas las autoridades aquí reunidas es sumar sin pequeñeces ni regateos las capacidades y esfuerzos del Estado en su conjunto, los tres poderes, los tres niveles de gobierno, los órganos autónomos y la sociedad para regresar la paz y la tranquilidad a nuestra gente.

Estoy seguro que lograremos entregar un México mejor a las futuras generaciones.

Gracias por su atención.

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