Para muchos, la Policía Militar (PM) es el cuerpo que se encarga de vigilar que se cumplan las leyes al interior de las Fuerzas Armadas, así como el orden y la disciplina por parte de los miembros del Ejército y la Fuerza Aérea, de acuerdo con su ley orgánica, sin embargo, detrás de su lema: “Precaución, desconfianza y reacción”, existe la suma de constancia, adiestramiento y una capacidad de reacción cuando así se requiera.
Para entenderlo un poco más, CAMPO MARTE charló en exclusiva con el General de Brigada Diplomado de Estado Mayor Jesús Rafael Taboada González, Comandante de la Primera Brigada de la Policía Militar, quien compartió parte de su experiencia y los retos que afronta en esta misión.
“Dentro de las principales labores o funciones de la Policía Militar se enfoca en dar cumplimiento a las cinco misiones para las Fuerzas Armadas, que son defender la integridad, la independencia y la soberanía de la nación, garantizar la seguridad interior, auxiliar a la población civil en casos de necesidades públicas, realizar acciones cívicas y obras sociales que atiendan el progreso del país y en caso de desastre prestar ayuda para el mantenimiento del orden, auxilio de las personas y sus bienes, así como la reconstrucción de las zonas afectadas”.
“Sin duda la policía Militar es un pilar fundamental para las Fuerzas Armadas, esto nos recuerda que la historia de México no podría ser comprendida sin las acciones y las obras de aquellos hombres y mujeres que enrolados a las Fuerzas Armadas contribuyen a la consecución y defensa de la soberanía nacional, en la construcción y defensa de las instituciones, así como en la custodia de las garantías de todo mexicano”, explicó el General.
En este sentido, tradicionalmente el Ejército Mexicano es apreciado y respetado como un legado de la Revolución Mexicana, por lo que la Policía Militar, como el entrevistado explica, es una entidad dedicada a la aplicación de la ley y a la vigilancia dentro del Ejército Mexicano, con el fin defender la ley y las Instituciones realizando investigaciones y aplicando la ley en las zonas donde el Ejército realiza operaciones, así como la regulación y disciplina del personal.

Sin embargo, el Comandante de la Primera Brigada de la PM, quien se identifica con el revolucionario Francisco Villa, calificándolo como un genio militar, asegura que “Él siempre iba por delante, las primeras grandes batallas las hizo junto a su tropa, lo que me lleva a la conclusión de que se debe actuar de manera justa con los soldados, quiero formar parte de ese patrimonio heroico al que pertenece todo el pueblo de México, el cual se debe conservar y tener siempre en la memoria como ejemplo de fuerza, unidad y lucha”.
Binomios canófilos
Gracias a la labor de la Policía Militar, la frase «El perro es el mejor amigo del hombre» cobra un nuevo sentido en las Fuerzas Armadas al destacarse lealtad y compromiso.
Como parte de las labores de la PM, tiene a su cargo el adiestramiento de binomios caninos, una actividad que se inició en las Unidades de Policía Militar, desde el año de 1968, con las razas Pastor Alemán, Rottweiler y Dóberman, pero que hasta 1987, se crea una Planilla Orgánica, que incluye a las Secciones Caninas, y el adiestramiento fue programado, evolucionando esta actividad hasta el año de 1997 y a la fecha se cuenta con cinco especialidades (Búsqueda y Ráscate. Guardia y Protección, Búsqueda de Enervantes y Búsqueda de Explosivos)
“En nuestro país, debido al sismo vivido el 19 de septiembre de 1985, el cual tuvo una intensidad de 8.1 grados en la escala de Richter, devastando parte de la Ciudad de México, acudieron al auxilio compatriotas escuadras de Rescate con Binomios Canófilos de los Países de Francia, Estados Unidos, Suiza, Canadá, Italia y Alemania, los cuales localizaron personas vivas entre los escombros de los edificios derrumbados”.
“Por lo anterior, la Secretaría de la Defensa Nacional se vio en la necesidad de crear Unidades Especiales para la Búsqueda y Rescate de personas, las cuales fueron provistas de perros adiestrados en esta especialidad, como lo están viendo en este momento”, confiesa el General Taboada González.
Entre las claves para el óptimo desarrollo de binomios canófilos para misiones de búsqueda y rescate acorde a nuestro país, según el entrevistado, el personal de binomios canófilos está empeñado en el adiestramiento de las diferentes especialidades, “entre otros objetivos, está el de salvar vidas humanas con lo cual se exige un grado de responsabilidad muy alto”.
“El adiestramiento canino debe ser constante para estar preparados ante cualquier circunstancia climatológica y terreno ocasionado por algún fenómeno natural o humano”, insiste.
Es por ello, que la evolución de esta área ha sido tanta que actualmente los binomios caninos han tenido participaciones en diferentes acciones de ayuda humanitaria a otros países, tales como el deslave de un cerro ocurrido en Guatemala en octubre del 2015, y el sismo que se suscitó en el país de Ecuador en agosto del 2016; durante la aplicación del Plan DN-III en diferentes entidades de nuestro país, como la explosión de una planta de Pemex en el Estado de Veracruz, en abril del 2016, de igual forma en el deslave del cerro de Chiquihuite en abril del 2022, así como en el sismo en el país de Turquía en febrero del 2023.
Instrucción y trabajo diario
Para cumplir con estas misiones, existe un Centro de Adiestramiento de Policía Militar, capacitado para impartir los cursos en las especialidades de Búsqueda y Rescate, Búsqueda y Localización de Explosivos, Búsqueda y Detección de Enervantes, Búsqueda y Rastreo y Guardia y Protección.
“Como primer paso se realiza una selección al personal de tropa para que realice el Curso de Manejadores de Perros, esto consta de una duración de ocho semanas con la finalidad de que el personal conozca y aprenda a conducir a un activo biológico de cualquier especialidad, deberá mantener carácter firme, imponer su presencia ante cualquier perro y no reflejar miedo ante la agresión de los canes en el desempeño de su función”, describe.
El personal de entrenadores serán los que impartan el adiestramiento al personal de manejadores y ganado canino, con la finalidad de aplicar un mismo sistema de doctrina para mantener la técnica asegurando el adiestramiento en cada una de las especialidades que dominan.
Posteriormente el personal que ya cuente con dos cursos en las diferentes especialidades caninas, y debido a su desempeño en el adiestramiento son considerados por el comandante de la compañía, para realizar el Curso de Instructor Canino.
Este personal deberá dominar perfectamente todo lo relacionado al adiestramiento a los binomios e instruir empleando la técnica específica y la forma de que esta deberá realizarse.
Asimismo, deberá alcanzar el objetivo que se busca en el adiestramiento que requiere el binomio canino, ya que son los responsables de adiestrar al personal de entrenadores y manejadores en las cinco diferentes especialidades del adiestramiento canino.
“Actualmente esta Compañía Canófila cuenta con personal que ha realizado distintos, tenemos 4 Instructores, 23 Entrenadores y 15 Manejadores. Además, hay 100 elementos de reciente ingreso”, comparte.
Temperamento y adiestramiento, claves detrás de la perfección
Para adentrarnos al adiestramiento, el Sargento Segundo Policía Militar Fernando de los Santos Méndez, quien suma 15 años trabajando con perros de búsquedas y rescate; detección de enervantes, así como guardia y protección, compartió con CAMPO MARTE parte de su experiencia.
“A los cachorros los recibimos a partir de los cuatro meses, llegan y empezamos con la fase de la socialización, que son 3 etapas. La primera etapa es hombre-perro, en donde el perro se tiene que acostumbrar a su manejador”.
“La segunda etapa es perro-perro, donde el perro cachorro tiene que convivir con perros adultos y aprender a socializar. La tercera fase es perro-medio ambiente, es decir, en todo su entorno, en el campo, ciudad, terreno, personas, vehículos…” detalla.
En las zonas de entrenamiento, los perros pasan hasta ocho horas al día, lo que permite trabajar directamente con un elemento del Ejército con el que formarán el binomio canino y quien se encargará de darles las órdenes para sus labores por medio de premios.
Sin embargo, en un escenario real, por ejemplo, en canes especializados en búsqueda y rescate, los perros trabajan un máximo de 40 minutos buscando entre escombros, periodo luego del cual deben descansar al menos dos horas, pues se trata de un trabajo físico intenso para los canes, quienes aprenden a afinar su olfato a través de un estímulo que a ellos les guste y los impulse.
Así, como reflejo de la titánica labor del Ejército Mexicano en las distintas tareas en beneficio de la población, el Sargento Segundo Fernando de los Santos Méndez, establece que la base de un binomio perfecto es buen temperamento y adiestramiento.





