Por La Espiral: Organismos internacionales atacan los efectos económicos del Covid-19

Por La Espiral: Organismos internacionales atacan los efectos económicos del Covid-19

Sin una vacuna inmediata y con varias decenas de tratamientos en fase de investigación en distintas partes del ecosistema científico internacional, al temido quebranto económico provocado por el enemigo invisible del SARS-CoV2 causante del coronavirus, en medio de un escenario de guerra con una economía de guerra, van proliferando una batería de salvavidas financieros para evitar el hundimiento abismal de la economía mundial.

Los grandes organismos internacionales anuncian una lluvia barata de dinero para dar créditos fáciles, rápidos y a intereses bajísimos mediante las instituciones financieras, planes de compra de deuda de países emproblemados, inyecciones de liquidez a las arcas públicas; o préstamos inmediatos a empresas y hasta una línea de endeudamiento expedita directa con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El coronavirus supone una enorme prueba de estrés para el sistema financiero internacional, para la macroeconomía de todos los países –más o menos desarrollados o más o menos industrializados- y para la resistencia de millones de micro, pequeñas y medianas empresas generadoras del gran volumen de empleo global.

La imagen de calles vacías sin gente, sin consumidores, con apenas demanda en lo más esencial como alimentos, medicinas, gas, agua, gasolina y electricidad quedará para siempre en la memoria colectiva de generaciones envanecidas que se creyeron titanes de acero capaces de clonar a otros organismos vivos; de descifrar el ADN, de descubrir que el átomo no es la partícula más pequeña y de ponerse desafíos tan elevados como el conquistar a Marte.

El gran dilema es, ¿cómo será la sociedad postcoronavirus? ¿Cómo afectará económicamente hablando la calidad de vida de las nuevas generaciones que quedarán marcadas por esta pandemia con efectos incalculables? Los bancos lanzan planes de refinanciación de los pagos de créditos hipotecarios, de créditos personales y al consumo, nadie quiere que los impagos en gran volumen y a gran escala termine poniendo nuevamente contra las cuerdas al sistema bancario.

Lo menos necesario en estos momento es una gran crisis del sistema financiero internacional.

A las economías más débiles hay que salvarlas lo más rápido posible, esgrime Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, tras anunciar la movilización de un billón de dólares destinados a “evitar quiebras en cascada y despidos masivos” así como una línea de crédito de emergencia para economías asfixiadas; un financiamiento con una veintena de países haciendo fila por obtenerlo.

No obstante, Georgieva, pide que todos los organismos internacionales se unan para enarbolar un “gran plan global” que contemple todas las necesidades económicas y financieras creadas por el coronavirus debido al parón en seco de la mayor parte de las actividades productivas.

Al mismo tiempo, varios bancos centrales aseguran que habrá dinero barato y que se mantendrá abierto el grifo de la financiación y del respaldo a las instituciones crediticias.

También se busca contener la salida de capitales en algunas economías emergentes y contribuir a estabilizar la sangría abierta en canal en diversas monedas víctimas tradicionales de la especulación y de la volatilidad.

Recientemente, la Reserva Federal de EU, amplió sus swap de divisas con nueve institutos centrales “para garantizar la liquidez” en dólares en sus mercados locales; y se trata del Banco de la Reserva de Australia, el Banco Central de Brasil, el Banco Nacional de Dinamarca, el Banco de Corea, el Banco de México, Norges Bank así como el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda, la Autoridad Monetaria de Singapur y el Sveriges Riksbank.

“Este instituto central proporcionará 60 mil millones de dólares de liquidez a cada uno de los bancos centrales de Australia, Brasil, Corea del Sur, México, Singapur y Suecia, mientras que a las autoridades de Dinamarca, Noruega y Nueva Zelanda recibirán 30 mil millones de dólares cada una”, indica el reporte de la FED.

A su vez, el Banco Mundial que dirige David Malpass, anunció un paquete de ayudas por 14 mil millones de dólares para “financiación rápida” de programas de salvamente empresarial.

Mientras que Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), sorpresivamente anunció un paquete cercano a los 100 mil millones de dólares encaminado a la adquisición de activos públicos y privados.

“Las compras bajo el nuevo programa se realizarán de manera flexible lo que implica que permite fluctuaciones en la distribución de los flujos de compra a lo largo del tiempo, entre las clases de activos y entre las jurisdicciones”, garantiza Lagarde.

Fundamentalmente, el antídoto económico contra los efectos perniciosos del Covid-19 en el crecimiento mundial, pasan por “inyecciones de liquidez en abundancia” un plasma que se espera inmunice a la banca; además de paquetes fiscales y de anclar el precio de la deuda pública como un primer plan de batalla contra este enemigo invisible.

El shock económico del coronavirus

¿Se está dando la respuesta acertada en medio de la parálisis productiva en renglones torales para el PIB? En opinión de varios expertos consultados hace falta coordinar un mayor esfuerzo internacional y local.

Para países como España o México que destacan en el pódium de los diez más visitados del mundo, la industria del turismo es relevante y requerirá de planes agresivos para vitaminarla en esta pandemia.

¿Qué pasará con el turismo en la era postcoronavirus? Para Adolfo Favieres, embajador del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) es la pregunta “del millón” porque hacer una previsión sobre un escenario que nunca ha ocurrido con esta virulencia, “podría resultar más una profecía” que una previsión.

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“Hay algunos datos que tenemos en el Consejo Mundial y que ayudan a situar el dramatismo del tema; primero, el turismo en 2019 supuso más del 10% del PIB mundial y creció – esto es importante- a un ritmo en términos relativos un 40% más alto que el crecimiento de la economía global”, indica el destacado empresario español.

Para el fundador del grupo Occidental Hoteles es menester recordar que el año pasado uno de cada cuatro puestos de trabajo creados correspondió al sector de viajes y turismo que cuenta con 330 millones de trabajadores; aunque por la crisis derivada del coronavirus, unos 75 millones perderán sus empleos, en el ámbito de competencia del turismo.

“Ahora vamos a empezar un ciclo nuevo completamente distinto aquí cabrían las teorías desde la de John Maynard Keynes hasta la de Jean-Baptiste Say”, dice.

Lo lógico, defiende Favieres, es que habrá una recuperación del turismo, aunque “sabemos que las economías van a salir muy tocadas” desde la macroeconomía a la microeconomía.

“Yo creo que primero se despertará el turismo doméstico, es decir, cuando hablamos de turismo instintivamente nos posicionamos para hablar del turismo internacional pero los datos que tenemos en el Consejo es que el turismo internacional es el 28% de todo el gasto turístico; entonces, el 72% es gasto del turismo doméstico, yo creo que primero despertará el turismo doméstico luego llegaríamos a una segunda etapa con el turismo regional entendido con las regiones de Europa, África, Oriente Medio, América, etcétera”, comenta el empresario español.

¿Cómo valora la respuesta de los organismos internacionales? -La solidaridad es una rara virtud que atesoran muy pocas personas y diría que muy pocos países, hay desde algún país que se incauta los respiradores que son de otro país o quien ha bloqueado algún aeropuerto suyo; hasta esta falta de solidaridad de algunos países europeos… el eterno diálogo, la eterna discusión norte-sur.

Yo creo que se va a arreglar, el tema se ha focalizado un poco en los coronabonos, pero hay dispositivos que están puestos y que no hay más que usarlos.

En Europa, trae a colación Favieres, está el Banco Central Europeo que puede movilizar 100 mil millones de euros o el Mecanismo Europeo de Estabilidad que tiene 400 mil millones para manejar… el asunto es cómo coordinarlo.

Lecciones de una crisis no anunciada Para Delia Paredes, directora de Análisis Económico del Grupo Financiero Banorte, no cabe duda de que el crecimiento de la población y de las economías en la globalización, junto con el cambio climático, han traído nuevos retos en todos los ámbitos de la vida humana y de la salud de las economías; y desde luego, las pandemias “son uno de estos retos” que deberán ser incluidos en la planeación de todo tipo.

¿Qué lecciones económicas está dejando esta pandemia? -Creo que varias: primero, no se pueden seguir retrasando los problemas estructurales de las sociedades y aquí hablamos desde la informalidad, el sistema de salud y las pensiones; segundo, las economías están profundamente relacionadas y se necesitan unas a otras; y tercero, las decisiones más difíciles de política se deben tomar, independientemente del costo, en términos electorales.

De los responsables de la pandemia, Paredes esgrime que “sea quien sea el culpable” inclusive tomando en cuenta las teorías conspirativas, lo cierto es que la infección está teniendo un efecto nocivo en todos los países a los que llega.

“No debemos confiarnos con la excusa de que alguien la está promoviendo.

El parón de la economía a nivel global está siendo tal, que todas las economías del planeta se van a ver afectadas, incrementando los niveles de desigualdad en el mundo, tema que se tendrá que atender de inmediato”, afirma Paredes.

A su vez, Jorge Gordillo, director de Análisis Económico de CIBanco, recuerda que no existen precedentes cercanos de emergencias sanitarias de esta naturaleza y alcance como la actual del Covid-19.

“Los más relevantes en términos de números de contagios, además del Covid-19, podemos nombrar al SARS, MERS y el H1N1.

Siempre han sido una amenaza los virus y bacterias y continuarán siéndolo en el futuro.

Desde un principio, los virus salieron a la luz sorprendentemente tarde en la historia de la medicina”, comenta el directivo.

En la visión de Gordillo, en términos económicos, sin duda el rubro de pandemias se convierte en un elemento a seguir a la hora de realizar perspectivas y planes económicos.

“La premisa será que entre más demore su contención -de un brote epidémico o una pandemia- mayor será el impacto negativo en la actividad económica.

Hacia adelante las pandemias estarán incluidas en los fondos que se reserven contra desastres naturales, así como las acciones normativas a seguir para cuando vuelva a aparecer”, apunta.

Entre las lecciones morales derivadas de la actual pandemia, Gordillo señala que el medioambiente y el estado socioeconómico son importantes y en medio de esta tesitura, nuevamente sucederá que las personas con menores recursos serán las más afectadas en esta crisis de salud pública.

“El medioambiente cuenta. Generalmente pasamos por alto los problemas ambientales actuales en nuestro propio riesgo pero la contaminación es un factor que contribuye a deteriorar el sistema inmunológico y nos hace más propensos a enfermedades respiratorias”, enfatiza.

Respecto de las lecciones económicas, Gordillo puntualiza que las políticas públicas son relevantes y habrá que tomarse más en serio limitar el daño por un problema en la salud pública.

“Es menester una acción coordinada de los países. En un mundo globalizado, la mejor reacción para hacer frente a esta pandemia es a través de acciones y medidas”, inquiere el economista.

Y ahora está el enorme daño económico por las cuarentenas que, en el caso de Europa, según Gordillo, llega en un mal momento porque “le ha costado mucho” salir de la crisis pasada; y, se ha mantenido “muy frágil ante las amenazas de choques externos” como el Brexit y la guerra comercial entre EU y China.

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