Sin porras, ni gente en las gradas, al griterío acostumbrado –eufórico y contagiante- de los partidos de fútbol lo ahoga el silencio de los estadios con disputas marcadas por la crisis sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus.
Aquí en Europa, los hinchas se conforman con ver los partidos en las peñas, en algún bar abierto o si no, de plano, en sus casas; aunque las autoridades no han logrado evitar que los aficionados salgan en masa a las calles para celebrar el triunfo de sus respectivos equipos. La nueva normalidad, en medio de la extensión de los contagios del coronavirus, mantiene alteradas prácticamente todas las actividades de los seres humanos.
Hasta el momento hay más de 17 millones de contagiados en el mundo con cerca de 800 mil fallecidos, en una actualización de datos trepidante en la medida que los infectados aumentan día con día.
El fútbol vive su propio protocolo de medidas sanitarias, con juegos a puertas cerradas en estadios deslucidos, en los que hasta las voces de los entrenadores y sus instrucciones a grito pelado se cuelan en los micrófonos de las cámaras de televisión que transmiten la justa deportiva.
Eso sí hay muchas críticas ante lo que consideran una incongruencia: la celebración de las corridas de toros, en esas plazas con asientos estrechitos, sin guardar distancia y manteniendo al espectador, codo con codo, uno al lado del otro.
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Y mientras las autoridades sanitarias también permiten la celebración de otros eventos como conciertos donde tampoco prevalecen las medidas de precaución indicadas para frenar la transmisión del Covid-19, en el mundo del fútbol la precaución fundamental se mantiene puesta tanto en la caja de los clubes deportivos como en la salud de los deportistas.
Económicamente hablando el negocio está hecho trizas, sin gente en los estadios no hay venta de entradas, los ingresos además de tener una caída importante arrastran consigo a la debacle a otros subsectores interrelacionados con todo el negocio que moviliza la gran industria del fútbol.
Ahora pinta fatal: de acuerdo con un estudio de Deustche Bank relacionado con los efectos del coronavirus en el balompié “el conjunto de las grandes ligas europeas” podría tener pérdidas superiores a los 4 mil millones de euros.
“Nada más en España, las pérdidas rondarían los 600 millones de euros en la liga 2019-2020; los equipos perderán no solo en España sino en el resto de Europa entre un 13% a un 30% de sus ingresos, como cifras preliminares”, esgrime el Deustche Bank.
No obstante, no a todos les pasará la misma factura: unos perderán más que otros, el análisis subraya que los dos grandes equipos españoles FC Barcelona y el Real Madrid serán los más castigados económicamente hablando en esta temporada 2019-2020.
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Ambos podrían perder más de 100 millones de euros, FC Barcelona entre 123 a 260 millones de euros y el Real Madrid entre 100 a 230 millones de euros; le seguiría el Manchester United con pérdidas que oscilarían entre los 90 a los 215 millones de euros.
Y sin una vacuna, ni recuperarse la capacidad de vender entradas para volver a llevar al público a los estadios, la temporada 2020-2021 se precipita caótica y con cuantiosas mermas.
En España, los clubes han aplicado un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) con condiciones extraordinarias aplicadas por el gobierno del presidente Pedro Sánchez que, además, estudia extenderlo hasta el mes de diciembre próximo dado que concluiría originalmente en septiembre.
“Un ERTE es un procedimiento mediante el cual una empresa en una situación excepcional busca obtener autorización para despedir trabajadores, suspender contratos de trabajo o reducir jornadas de manera temporal, cuando atraviesan dificultades técnicas o bien organizativas que pongan en riesgo la continuidad de la compañía”.
Estos son los equipos del fútbol español que han presentado un ERTE: en Primera División, lo han hecho FCC Barcelona, Espanyol, Atlético de Madrid, Deportivo Alavés, Osasuna, Sevilla y Valencia.
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En Segunda División, Las Palmas, Racing de Santander, Zaragoza, Ponferradina, Tenerife, Albacete, Lugo, Tenerife y Elche; en Segunda División B Atlético Baleares, Coruxo, Langreo, Peña Deportiva y UD Melilla; en el Grupo II UD Logroñés, Amorebieta, CD Calahorra, Barakaldo, Leioa, Real Unión Irún, Arenas Club de Getxo, Izarra, Burgos, Alavés B, Haro Deportivo, Salamanca CF UDS y CD Tudelano; Grupo III con CD Castellón, CE Sabadell, Cornellà, UE Olot, Ebro, Llagostera, Nàstic, AE Prat, Hércules, Badalona, Barcelona B, Espanyol B; en el Grupo IV: Cartagena, RB Linense, Real Murcia, Villarrubia, Recreativo de Huelva, Atlético Sanluqueño, Talavera, Villarrobledo, Mérida AD, Algeciras, UCAM Murcia y Tercera División, Peña Sport, Linares Deportivo, Ourense CF, Mutilvera, Sestao River, CE Europa, Atlético de Pinto, Gimnástica Segoviana Arosa SC, Zamora CF y CD Toledo.
Este escenario podría ser todavía más adverso, considerando que España es la nación dentro de Europa señalada por gestionar “peor” la crisis sanitaria y que, junto con Italia, son las dos economías más golpeadas por el lock down impuesto; actualmente cunde el temor de otro confinamiento dejando únicamente funcionando a los sectores imprescindibles si de cara a otoño crece nuevamente el número de hospitalizaciones por coronavirus.
En este “peor escenario” la estimación del Deutsche Bank pronostica una caída de hasta el 48% de la facturación del FC Barcelona, el Real Madrid y el Atlético de Madrid.
Competición y medidas anticoronavirus
Los contagios están a la orden del día, si algo está dejando la pandemia como lección es que, el patógeno del Covid-19 no distingue razas, sexos, condición social, ni económica e inclusive personas con condiciones físicas inmejorables llegan a enfermar y a morir.
Muchos encuentros deportivos se están retomando, pero no dejan de estar salpicados por el temor al contagio, hace unos días en la celebración de los cuartos de final de la Champions League 2020 con sede en Lisboa, previo al encuentro entre el Leipzig y el Atlético de Madrid, los jugadores Ángel Correa y Sime Vrsaljko dieron positivo por coronavirus.
El protocolo de la UEFA, estricto al respecto, dejó fuera de la competición tanto al delantero argentino, como al lateral croata, en aras de cumplir con la cuarentena y continuar haciéndose las pruebas PCR hasta que sea verificado que están libres del patógeno.
La UEFA ha solicitado que las plantillas de los equipos cumplan con estrictos controles de salud en sus jugadores, además de las pruebas constantes para evitar un falso positivo o bien un falso negativo se guardan la distancia de seguridad en la medida de lo posible durante las prácticas; los jugadores pasan más tiempo aislados en las habitaciones del hotel y la convivencia está prácticamente paralizada.
Tras estos dos positivos, todo el equipo liderado por Diego Simeone volvió a someterse a pruebas PCR, junto con técnicos y auxiliares, así como sus respectivos familiares.
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Las pruebas corren a cargo del gasto del club, si bien algunos alcaldes en diversas ciudades hablan de la posibilidad de implementar una especie de “pasaporte sanitario” o un documento indicativo de que una persona tiene anticuerpos contra el coronavirus (una idea de la alcaldesa de Madrid, Isabel Díaz Ayuso), hasta el momento ningún club ha mostrado alguna propuesta al respecto; aunque es verdad, la propia OMS, crítica estas iniciativas por considerarlas discriminatorias.
Desde Seguridad del Atlético de Madrid han comentado al respecto que las pruebas que están realizando a sus jugadores y, a toda la plantilla, no es una PCR común: “Se trata de PCR moleculares, diferentes porque son de mayor precisión y fiabilidad porque llegan a detectar si ya está incubándose el virus en la sangre, algo que el PCR común, no detecta”.
Por su parte, el Real Madrid lleva a cabo test en los domicilios de los jugadores, incluyendo a amigos y familiares cercanos en constante convivencia con ellos.
Niko Mihic, jefe de los servicios médicos del Real Madrid, cambió hacer test en Valdebebas por el domicilio de los jugadores con la finalidad de que, si daban positivo, no entrasen en contacto con otras personas del club y así fuese más fácil su puesta en cuarentena.
Gracias a este procedimiento, el jugador Mariano fue detectado con coronavirus y aislado en su domicilio muy lejos de regresar al campo de juego hasta que no dé negativo.
Igualdad para todos los futbolistas
No todos los equipos están sujetos a controles de salud exigentes y revisiones constantes para evitar que, un contagio, lleve a todo el conjunto a una indeseable cuarentena.
El Sindicato de Futbolistas ON envió una misiva a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y al Consejo Superior de Deportes (CSD) demandando “igualdad de condiciones” para los jugadores de equipos de Segunda B así como de Tercera División.
“El Covid-19 no distingue de categorías, todos los futbolistas son profesionales y se enfrentan al virus exactamente igual que los de La Liga. Por ello, exigimos igualdad de condiciones en cuanto a seguridad sanitaria”, destaca la carta enviada.
Entre las exigencias de ON se pide que “a todos los clubes se les proporcionen los recursos materiales para las pruebas de detección del coronavirus” y otros medios técnicos necesarios para evitar que la pandemia afecte a sus jugadores.
La Real Federación Española de Fútbol pidió a los jugadores de todos los niveles “no hacer vida social y mantenerse aislados en sus domicilios” y solo acudir a la concentración y los entrenamientos.
Algo que desde ON ven imposible de cumplir por los futbolistas pertenecientes a otras divisiones y que no ganan millonadas, ni que sus clubes, corren con los gastos de las pruebas PCR.
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“En conclusión, en Futbolistas ON creemos y así se lo hacemos saber a la RFEF y al CSD que si no se facilita la prueba del Covid-19 a todos los futbolistas que vayan a competir, se les expone a estar en contacto cuerpo a cuerpo, sin distancia ni protección, con posibles positivos asintomáticos. La solución no está en confinarlos al terminar su entrenamiento. Ellos son los primeros y más interesados en poder disputar los playoff, pero lógicamente siempre que se garantice su salud, pues de lo contrario sería contraproducente finalizar la competición”, denuncia el Sindicato.
No cabe duda que el coronavirus ha llegado para, lamentablemente, trastocarlo todo; mientras la esperanza está puesta en la eficacia de alguna de las vacunas (150 proyectos entre vacunas y terapias probadas en diversas partes del mundo) con muchas dificultades se ha logrado salvar la conclusión de las competiciones deportivas y los clubes tienen en la mira cómo iniciar la nueva temporada pero esta vez no con el silencio cortando por las bandas sino con los gritos de los hinchas aupándoles en el estadio…
- @claudialunapale





