Ante la polémica postulación del presidente Donald Trump para recibir el Premio Nobel de la Paz, cabe resaltar que dicho galardón contribuye a resaltar la vida de insignes luchadores por la paz y en su caso, tiene como referencia a su intervención en el acuerdo diplomático entre los Emiratos Árabes Unidos e Israel, además del resiente anuncio de paz entre Israel y Baréin.
Durante décadas, la mayoría de los países árabes se negaron a reconocer al Estado israelí y exigían antes de hacerlo una solución al conflicto entre israelíes y palestinos, sin embargo, en agosto, Emiratos Árabes Unidos (EAU) acordó normalizar sus relaciones con Israel. Cabe destacar que Trump presentó en enero su plan para resolver el conflicto árabe-israelí, bien acogido por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pero rechazado por la Autoridad Nacional Palestina.
Raíces, tradiciones y lenguas, el rostro del Ejército Mexicano con sentido patriótico
Pese a que Israel nunca había tenido relaciones con países del Golfo Pérsico, como Bahréin y con algunos, como Arabia Saudita, con quienes había mantenido una enconada rivalidad, la preocupación por un rival común, Irán, había abierto la puerta a un entendimiento. De tal modo, con este último acuerdo, que Trump calificó de “histórico”, Bahréin se convierte en el cuarto país árabe que reconoce al Estado de Israel desde su fundación en 1948, después de Egipto, Jordania y Estados Unidos.
“Este es un logro histórico hacia más paz en Oriente Medio. La apertura de un diálogo directo y de relaciones entre ambas sociedades dinámicas, y economías avanzadas continuará la transformación positiva de Oriente Medio y aumentará la estabilidad, la seguridad y la prosperidad en la región”, sentenció el mandatario norteamericano en un mensaje publicado en sus redes sociales el pasado 11 de septiembre, que lo pone ante los ojos de analistas, como gran colaborador de este hecho histórico.





