Algunos líderes de opinión, políticos y representantes sociales han alcanzado visibilidad en medios de comunicación y redes sociales impulsando la idea de que el país está militarizado. Sin embargo, antes de ingresar en cualquier tema de debate de actualidad debemos identificar quiénes son los principales exponentes de una idea o posición ideológica.
En segundo lugar, nos debemos preguntar por qué asumen tal posición sobre el problema que se analiza en la opinión pública, es decir debemos conocer su trayectoria personal y profesional. La tercera pregunta es si su posición es por algún interés personal, profesional, político, económico o algún otro. Finalmente, debemos contrastar las opiniones identificando de qué tipo de actores estamos haciendo referencia: políticos, líderes de opinión, académicos, representantes empresariales, representantes de la sociedad civil o periodistas.
Esta columna no tiene como objetivo señalar a colegas de organizaciones de la sociedad civil o académicos que se subieron a este tema con una agenda muy respetable. Tenemos que agradecer que vivamos una democracia efervescente. Sin embargo, debemos separar la política del ataque a las instituciones de Estado como lo son nuestras Fuerzas Armadas. Propongo responder en esta columna la pregunta de por qué surge el debate de la militarización del país.
¿Por qué surge el debate?
Todos los elementos químicos se encuentran presentes para elaborar el cocktail perfecto para hablar del mito de la militarización del país. En primer lugar, tenemos actores relevantes: la Presidencia de la República y las Fuerzas Armadas. Segundo, estas instituciones están en el centro de los problemas más importantes: seguridad, manejo de la pandemia y el desarrollo nacional. Tercero, hay actores políticos y económicos interesados en el manejo de estos problemas.
Cuarto, todos los puntos anteriores son del interés de políticos, empresarios afectados, medios de comunicación que buscan contrastar fuentes de información, así como líderes sociales y de opinión que buscan subirse en esta agenda. Quinto, México tiene un problema de desarrollo de sus relaciones cívico-militares que ha impedido un diálogo y comprensión abierta del sector militar, lo cual genera mitos como la supuesta militarización. Propongo revisar las cuatro variables más importantes que explican que estemos hablando del mito de la militarización en México.
Polarización política. El país está claramente dividido entre los que apoyan al presidente de la República y su autollamada Cuarta Transformación con la cual busca trascender en la historia nacional. Ha sido evidente
que las Fuerzas Armadas están saliendo en apoyo de las instituciones civiles en varios frentes de interés del desarrollo nacional de este gobierno y de otros en el pasado. Es por ello, que actores de oposición de ayer, ahora y en el futuro critiquen la participación de las Fuerzas Armadas en apoyo de la agenda del gobierno en turno.
Seguridad y Defensa: La Era Trump
Actores de interés involucrados. Todos los medios de comunicación tienen líneas editoriales propias que son respaldas por intereses económicos y políticos, son muy pocos los medios verdaderamente independientes. Los intelectuales buscan incidir con sus ideas en el debate político nacional, por lo que les es atractivo este tema.
Las organizaciones de la sociedad civil tienen agendas propias y buscan impulsarlas en los medios de comunicación. Las principales organizaciones tienen agendas de desarrollo sustentable, derechos humanos, transparencia, acceso a la información, combate a la corrupción ciudadana y la impunidad, así como la seguridad ciudadana. En la medida que estas organizaciones no vean como enemigas de su agenda ni de los derechos que promueven a las Fuerzas Armadas se podrá avanzar en favor del desarrollo del país. Agenda de interés para los medios.
La gran visibilidad que tiene el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada en apoyo a la sociedad civil (pandemia y desastres naturales), problemas de seguridad (robo de hidrocarburos, construcción de la Guardia Nacional, seguridad de puertos y fronteras) y el desarrollo del país (construcción de infraestructura estratégica como aeropuertos y vías férreas) los coloca necesariamente en el centro del debate nacional y en los medios de comunicación.
Coyuntura electoral 2021. El proceso electoral que estamos presenciando es un momento idóneo para que actores políticos de oposición se suban a este debate en los medios de comunicación. Sin embargo, es muy delicado porque involucran a instituciones que tienen un amplio respaldo social y que trabajan por la seguridad y el desarrollo de la nación.
Reflexiones finales
Los políticos y candidatos del presente pueden ser los gobernantes o perdedores en democracia del futuro. A ninguno de ellos les conviene politizar la participación extraordinaria de las Fuerzas Armadas en auxilio y apoyo de los principales problemas que aquejan al país. México y Costa Rica son los únicos dos países de América Latina en el que sus Fuerzas Armadas no han intervenido en su desarrollo político y democrático desde la mitad del siglo pasado. La próxima columna en Campo Marte compartiremos datos duros, históricos y estadísticos, que desmienten el mito de la militarización del país.
- @gerodriguezsl





