Se los dijeron muy a tiempo

Todos los improperios insultos contra el presidente Donald Trump en cualquier lugar del planeta debiera tomar en cuenta un hecho político público: el nuevo presidente estadounidense no engañó a nadie, nunca ocultó sus verdaderas intenciones, todo lo decía en diferentes tonos en discursos y sus redes sociales y todo estuvo siempre en el escenario político-ideológico de los estadounidenses antes de ejercer su voto en lazo.

Y no ha sido de ahora. Como en ningún otro caso de candidato presidencial alguno, Trump fue producto de una observación de medios y analistas en su primera campaña en 2016: el periodista peruano Carlos Lozada, ganador del Pulitzer en 2019, publicó en 2020 su libro What we were thinking. A brief intellectual history of the Trump era (En qué estábamos pensando. Una breve historia intelectual de la era Trump) con una intención muy clara: resumir 150 libros que se referían a Trump.

A la mitad del primer cuatrienio de gobierno, en 2018, el sector político estadounidense se sacudió con un ensayo político publicado en la sección de opinión del estricto The New York Times, pero la sorpresa no fue por su contenido que revelaba situaciones internas en la Casablanca de Trump sino porque estaba firmado como autor el nombre de Anónimo. El NYT rompía su credibilidad publicando en sus páginas que siempre requirieron la certeza de los autores a alguien que el cuerpo editorial del diario asumió como que existía pero que por razones de pertenecer todavía a la administración Trump no podía dar a conocer su nombre. Un par de años después apareció el ensayo ya como libro de 259 páginas con el título de A Warning (Una Advertencia) y firmado por Anonymous, “un alto asesor de la administración Trump”. Y año más tarde se dio a conocer que el autor era un funcionario que trabajó en la jefatura de gabinete del Departamento de Seguridad Interior.

El célebre periodista Bob Woodward, uno de los periodistas que ha generado un estilo de redacción periodística basado en cientos de entrevistas para reconstruir escenarios del poder, publicó tres libros sobre Trump: Miedo. Trump en la Casa Blanca (2018), Rabia (2020) y Peligro (2021). En todos estos libros se cuentan historias del estilo personal atrabiliario de Trump para ejercer el poder desde la Casa Blanca. En su tercer libro, Peligro, escrito en coautoría con el periodista Robert Costa, Woodward revela con base en documentos de los protagonistas que le entregaron evidencias, un resumen de la conversación entre la líder demócrata de la cámara Nancy Pelosi y el presidente en turno de la jefatura de la junta de jefes del estado mayor de las cuatro armas, la institución que representa el poder militar, en la que se trató la preocupación legislativa de que Trump cometiera la locura de declarar la guerra a China o generar un conflicto internacional nuclear para quedarse al frente de la presidencia, sobre todo porque la charla ocurrió un día después de la invasión de seguidores de Trump al capitolio el 6 de enero de 2021.

Y entre muchos otros libros sobre el tema destaca Frente al poder. Trump, Bezos y el Washington Post, escrito por su penúltimo director Martin Baron, por cierto, quien le llevó un Pulitzer a su anterior periódico, el Boston Globe, por la cobertura informativa sobre los abusos sexuales de la iglesia bostoniana, una de las instituciones religiosas y políticas más importantes de Estados Unidos. Baron, además de narrar todo el sufrimiento del periódico frente al estilo vulgar de Trump para referirse a ese diario y a otros que lo criticaban, logra perfilar un dibujo crítico del presidente. Pero la política es la política, el empresario Bezos prohibió en 2024 que el Post siguiera su tradición de que cada elección presidencial publicara un editorial apoyando a quien consideraba que representará los intereses progresistas estadounidenses, y luego de haberse postrado frente al presidente y regalado millones de dólares para la ceremonia de toma de posesión del segundo periodo de Trump, se puede inferir que Bezos prohibió el apoyo a la candidata progresista demócrata Kamala Harris porque sus negocios estaban con Trump.

Estos son algunos de los muchos libros que circularon antes de la primera presidencia de Trump, durante su primer periodo, en el momento político de las elecciones de 2020 y en el período político de las elecciones de 2024, y a pesar de todas las evidencias comprobables Trump logró la mayoría de los colegios electorales y el 49% del voto popular para hacerse de un segundo periodo presidencial.

 Y hay que registrar el hecho de que hubo dos novelas que prefiguraron a Trump: una escrita en 1935 por Sinclair Lewis, Eso no puede pasar aquí, que prefiguró un gobierno dictatorial en Estados Unidos muy trumpiano de corte fascista. Y en 1985, la reconocida escritora canadiense Margaret Atwood circuló su novela El cuento de la criada –después filmada en serie de varias partes– sobre una dictadura personal muy parecida a la que Trump está desarrollando en dos tiempos.

Advertencias hubo muchas, pero no les hicieron caso.

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