A medida que la tecnología avanza; también lo hace el uso que los terroristas hacen de ella para comunicarse, tanto para inspirar, como para reclutar y de ahí, la importancia de poder hablar sobre el amplio alcance de la influencia terrorista a través de los medios de comunicación, lo que permite que trascienda fronteras geográficas como nunca antes.
Recomiendo la lectura del libro “Terrorismo trasnacional y del narcotráfico: Mensaje terrorista, violencia y Derecho penal. Aproximaciones a un modelo preventivo”; escrito por la Doctora Yuridia Rodríguez Castro (https://libreriabosch.com/Backend/images/010620221946249788419045522.pdf) consta de cinco capítulos, durante los cuales analiza cómo algunos grupos criminales han perfeccionado de manera significativa la forma que tienen de difundir violencia para provocar miedo, valiéndose de mensajes y discursos que se componen con determinada simbología, ayudándonos a comprender la clasificación o tipología del mensaje terrorista, el cual puede tener una intencionalidad instructiva, lucrativa y doctrinaria, pero también reivindicativa y confesional.
El ataque de Hamás al Festival Supernova; aquel sábado 7 de octubre 2023, en el territorio de Israel, perpetrado por terroristas con una magnitud y una brutalidad sin precedentes, constituyó una acción terrorista a gran escala, no sólo por esa macabra exhibición de fuerza y poder, sino por la reacción en el mundo a consecuencia de la rápida información que se difundió en todos los medios de comunicación.
Lo anterior; demuestra la acelerada transformación digital, en la cual, los medios tradicionales, han tenido que adaptarse a la velocidad y alcance de internet para llegar a audiencias más amplias y, como pasa siempre que el terrorismo renueva sus acciones para sorprendernos, los medios de comunicación, comenzaron a contarnos la guerra desde la perspectiva de los mensajeros, buscando una narrativa, con manifestaciones a favor o en contra, ya sea de Israel o Palestina.
La operación de Hamás se llamó Diluvio de Al-Aqsa; la cual llevaba años preparándose, los medios informaron como milicianos entraron a Israel por tierra, mar y aire, por medio de túneles, drones, parapentes, motos y furgonetas, rompieron la frontera con excavadoras y explotaron puestos de control.
La guerra entre Israel y Hamás es un ejemplo contundente de la movilización estratégica del espacio informativo en apoyo de las operaciones militares; ya sea en el caso de la operación Diluvio de Al-Aqsa, o en la operación israelí Espadas de Hierro, se han integrado la dimensión informativa en una estrategia con el fin de convencer a la opinión pública internacional de la justicia de su causa y de la legitimidad de sus acciones, convirtiendo el ámbito informativo en un elemento estratégico en las operaciones contemporáneas, con implicaciones en ámbito de las percepciones en un frente decisivo del enfrentamiento.
Desde la perspectiva de seguridad nacional, lo más preocupante de los mensajes terroristas, es su amplio alcance a través de diversos medios de comunicación y del internet, y en particular, de las redes sociales, ya que ha empleado agresivamente esta tecnología en su estrategia.
Por su parte; el entrenamiento de Hamás y Hezbolá, a lo largo de los años, incluyó temas cómo contrarrestar la narrativa israelí, entrenar a personas influyentes en las redes sociales, entrenar a niños de la escuela para que produzcan su propio contenido e incluso, intentar reclutar ciudadanos israelíes para esfuerzos de propaganda (https://youtu.be/JOVlB9eBHkg) El periodista Shachar Kleiman afirma que esta estrategia involucra a Catar e Irán desde hace dos décadas.
Este trabajo de propaganda en medios de comunicación; tiene sus origen en un periódico de Gaza, impreso en enero de 1996, Al-Risala que era la publicación de Hamás y servía de plataforma para una amplia incitación contra Israel y la Autoridad Palestina, de hecho, la Autoridad, intentó a menudo cerrarlo sin éxito.
Para 2006, se creó la cadena de propaganda Al-Aqsa TV y con el paso de los años, todos los medios de comunicación de Hamás, Al-Risala, Al-Aqsa TV y otros, crearon sus propias cuentas en redes sociales y en conjunto, crearon una enorme masa de portavoces de Hamás en el espacio digital sumándose los influencers.
Personal de la cadena de televisión Al-Aqsa; recibió capacitación de la cadena catarí Al-Jazeera, donde los medios cataríes supieron desglosar el suceso de Gaza en contenido adecuado para diferentes públicos, aquellos adecuados para la supuesta red institucional de Al-Jazeera y aquellos adecuados para plataformas más subversivas, como Al-Jazeera Plus, el sitio web Middle East Eye o incluso diversos influencers financiados por Catar.
Al Jazeera, ha promovido agendas claras que favorecen a elementos afiliados al islam radical, incluido Hamás, por lo que durante la Guerra de las Espadas de Hierro, Al Jazeera sirvió como plataforma para difundir mensajes y declaraciones en nombre de los líderes políticos y militares de Hamás, e incluso, contribuyó a su guerra psicológica publicando vídeos de rehenes, transmitiendo en exclusiva la ceremonia de liberación de rehenes y documentando los ataques de terroristas de Hamás contra las fuerzas de las Fuerzas de Defensa de Israel en la Franja de Gaza. Al mismo tiempo, la cadena se hizo de la vista gorda, deliberada y sistemáticamente, ante las manifestaciones de protesta contra Hamás en la Franja de Gaza.
Documentos de Hamás asegurados por las Fuerzas de Defensa de Israel en la Franja de Gaza; demostraron que la cooperación y coordinación mediática entre Hamás y la cadena Al Jazeera, no fue accidental, sino sistémica y persistió en el tiempo y estos documentos, (https://www.terrorism-info.org.il/app/uploads/2025/10/H_098_25.pdf) demostraron que Hamás transmitió las prioridades e instrucciones de la cobertura a la dirección de la cadena, para influir en su política de cobertura sobre temas relacionados con el movimiento, e incluso, trabajó para establecer una línea telefónica segura entre el centro de operaciones de emergencia militar del movimiento y Al Jazeera.
Los documentos también incluían pruebas de que muchos periodistas que trabajaban para Al Jazeera en la Franja de Gaza también eran miembros del ala militar de Hamás. Algunos de ellos acompañaron las oleadas de incursiones en territorio israelí durante el ataque del 7 de octubre de 2023.

Hamás consideró a la red Al Jazeera no sólo como una plataforma mediática para informar noticias y transmitir mensajes; sino que consideró a la red una parte integral de la propaganda del movimiento y parte esencial para la estrategia de la deslegitimación de Israel y la guerra psicológica.
Debemos tener en el radar que los grupos terroristas; tienen puntos específicos donde convergen la operación de las unidades de ataque y las encargadas de las estrategias tácticas y de comunicación; con dos dimensiones; una simbólico-política y otra táctica-estratégica y esto no tiene que ver necesariamente con una conciencia político ideológica, sino con una doctrina del terror para sustentar la violencia, por lo que pueden recurrir o no, a la propaganda política y religiosa y usarlas como excusas para difundir sus mensajes a la población.
Hezbolá y Hamás; han puesto en el tablero geopolítico ambas, pero otros grupos que cometen ataques terroristas, como el crimen organizado mexicano, también se valen de lo político y lo religioso como un fetiche, como una suerte de amuleto protector de sus acciones, por lo que el uso de la tecnología, por parte de estos grupos terroristas no es un tema nuevo, ya que la tecnología siempre ha desempeñado un papel vital en su labor. Sin embargo; con los últimos avances en inteligencia artificial y la IA generativa, algunos grupos terroristas ahora consideran los beneficios de estas tecnologías para fines estratégicos.
Las ventajas de la IA generativa para fines maliciosos son notables, desde el reclutamiento interactivo, hasta el desarrollo de propaganda e influencia en el comportamiento de las personas a través de las redes sociales.
Los nuevos avances tecnológicos abren un sinfín de posibilidades que los grupos terroristas, están dispuestos a explotar y utilizar en su beneficio.





