Seguridad Híbrida: Guerra irregular en el contexto de una sociedad líquida

Seguridad Híbrida: Guerra irregular en el contexto de una sociedad líquida

¿Cómo nos preparamos para operar en entornos donde las fuerzas convencionales no pueden acceder?

La guerra irregular en el contexto de una sociedad líquida; definida por Zygmunt Bauman, es aquella marcada por la fragilidad, la incertidumbre y la transitoriedad que exacerba la desestructuración social que se encuentra en constante movimiento.

Es decir; la falta de vínculos sólidos y referentes colectivos en la sociedad líquida dificulta la resistencia y la organización frente a conflictos híbridos o irregulares, propiciando un ambiente de miedo, individualismo y desintegración familiar y comunitaria.

En ese sentido; las características de la sociedad líquida y su relación con la guerra irregular serían las siguientes:

Fragilidad de los vínculos:

Los lazos sociales, personales y familiares se vuelven provisionales y débiles en una sociedad líquida. En el contexto de una guerra irregular, esta fragilidad se traduce en una menor capacidad de cohesión para la resistencia o el apoyo mutuo.

Individualismo y falta de referencias:

Las personas se ven atrapadas en un individualismo que las aleja de la solidaridad y la colectividad. Esto dificulta la formación de un «nosotros» para oponerse conjuntamente frete a un agresor, dejando a los individuos vulnerables ante el terrorismo o el crimen organizado.

Incertidumbre y volatilidad:

La vertiginosa rapidez de los cambios en una sociedad líquida; genera una constante sensación de inseguridad, por lo que en una guerra irregular, que suele ser difusa y prolongada, esta condición de volatilidad se intensifica, dificultando la planificación a largo plazo, tanto para los individuos como para las instituciones del Estado.

Disgregación social:

La ausencia de un «nosotros» o de referentes comunes lleva a una sociedad fragmentada y molecular. Esto es aprovechado por actores no estatales, que operan en «zonas grises» y pueden desestabilizar el tejido social y las instituciones.

Aumento de la desigualdad y la violencia:

La sociedad líquida, con su mayor desigualdad, es un caldo de cultivo para problemáticas sociales que pueden ser explotadas en conflictos irregulares.

Manifestaciones en la guerra irregular:

Desorganización social:

La guerra irregular destruye los códigos y normas existentes, provocando una desintegración de las familias y comunidades.

Pérdida de referencias sólidas:

La falta de estructuras o valores estables y duraderos; hace que la sociedad sea más susceptible a la manipulación y la deshumanización.

Dificultad para planificar el futuro:

La incertidumbre inherente a la sociedad líquida; se agudiza con la guerra, haciendo que sea casi imposible prever y comprometerse con un futuro seguro con rumbo certidumbre y destino.

Desplazamiento y violencia:

La guerra irregular, en este entorno, puede generar éxodos masivos, violencia y la pérdida de la autoestima y los atributos humanos.

De esta manera; podemos inferir, que en el panorama estratégico del siglo XXI, la guerra no convencional es un instrumento vital del poder que utilizan algunos Estados, mediante una capacidad disciplinada, sofisticada e intelectualmente exigente, necesaria para resolver los problemas político-militares más complejos, o contribuir a su solución, junto con el trabajo conjunto e interagencial y el apoyo imprescindible de la Comunidad de Inteligencia.

Así; se debe tener en el radar, que la guerra no convencional, crea dilemas para los adversarios que operan en la zona gris, entre la paz y la guerra, pero también, es una capacidad necesaria antes, durante y después de las operaciones de combate a gran escala.

Seguridad Híbrida: Guerra irregular en el contexto de una sociedad líquida

Atendiendo lo anterior; desde la óptica de las fuerzas armadas estadounidenses, se trataría de un componente fundamental de la identidad de las Fuerzas Especiales y uno de los tres pilares de lo que mi queridísimo Coronel retirado de las Fuerzas Especiales del Ejército de los Estados Unidos, David Maxwell clasificaría como » The Two Special Operations Trinities » (https://smallwarsjournal.com/2021/01/06/two-special-operations-trinities/) por lo que en esencia, la estrategia se centrará en resolver problemas irregulares con soluciones irregulares.

Luego entonces; cuando la política y la disuasión convencional resultan insuficientes, cuando los ataques cinéticos resultan un instrumento demasiado contundente, y cuando aliados y socios se enfrentan a la presión de regímenes revisionistas o delincuentes, la estrategia de resolver problemas irregulares con soluciones irregulares, ofrece la capacidad de facilitar la resistencia local, desbaratar los planes del adversario y tomar la iniciativa en una Sociedad Líquida.

Para ello; se debe adaptar la doctrina y entrenamiento para priorizar la influencia sobre la población, habilitar movimientos de resistencia de socios, aprovechar la inteligencia y el análisis de datos, integrar capacidades cibernéticas y aprovechar los avances en materia de Inteligencia Artificial y fomentar la colaboración interinstitucional y multinacional.

La preparación también implica comprender entornos operativos complejos, desarrollar enfoques no lineales para alcanzar objetivos políticos, más allá del dominio militar y reconocer que la guerra de inteligencia a menudo ocurre en conjunción con la guerra convencional o en la «zona gris», entre la paz y la guerra.

Verbigracia; la tecnología de reconocimiento facial, habilitada por la Inteligencia Artificial, ha afectado la capacidad de la comunidad de inteligencia para proteger a los informantes, (https://www.nytimes.com/2021/10/05/us/politics/cia-informants-killed-captured.html) poniendo a prueba una de sus competencias fundamentales.

Guerreros irregulares experimentados; como el ex comandante del Comando de Operaciones Especiales del Ejército de Estados Unidos, el Teniente General (retirado) Charles Cleveland, (https://warontherocks.com/2019/10/ai-and-irregular-warfare-an-evolution-not-a-revolution/) han observado que la llegada de la IA, ofrece nuevas vías para la guerra irregular.

Finalmente; podemos sugerir que las ventajas militares tradicionales se compensan mediante métodos indirectos y no lineales, como tácticas de guerrilla, subversión y operaciones de influencia en la guerra irregular, que son una combinación de operaciones de información y tácticas de guerra destinadas a obtener una ventaja competitiva mediante la difusión de propaganda y la recopilación de información táctica sobre un adversario para influir en las actitudes, creencias y comportamientos de la población pertinente.

Estas operaciones especiales; buscarán socavar o legitimar a los actores y son un componente clave de la disrupción estratégica (https://www.rand.org/topics/information-operations.html) permitiendo a los estados o grupos no estatales, lograr objetivos estratégicos a través de actividades indirectas, asimétricas o no atribuibles.   

El Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América; (https://www.congress.gov/crs-product/IF12565) define la guerra no bélica (https://irp.fas.org/doddir/dod/jp3_05.pdf) como “actividades realizadas para permitir que un movimiento de resistencia o insurgencia coaccione, perturbe o derroque a un gobierno o potencia ocupante operando a través de, o con, una fuerza clandestina, auxiliar o guerrillera en una zona denegada ”.

Sin embargo; no debemos olvidar, que la guerra no bélica es mucho más que esa definición, ya que se trataría de toda una filosofía de guerra, que combina lo estratégico con lo operativo y táctico, que sincroniza la influencia, la legitimidad, la gobernanza y la colaboración local en una campaña coherente y es la esencia de la guerra especial, y sin ella, en los tiempos actuales de la sociedad líquida, nuestra comprensión de la guerra irregular estaría incompleta.

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