A partir del análisis precedente sobre el impacto estructural del tecnofeudalismo y los costos ocultos derivados de las tecnologías exponenciales, resulta necesario ampliar la mirada hacia el futuro. Comprender el presente no es suficiente si no se proyectan sus trayectorias posibles y las decisiones estratégicas que podrían reorientarlas. Por ello, el presente apartado constituye una continuación directa del análisis anterior, con el objetivo de explorar escenarios prospectivos que integren variables tecnológicas, sociales, económicas y geopolíticas hacia el año 2035.
Este ejercicio de prospectiva no busca predecir con exactitud el porvenir, sino más bien mapear rutas alternativas algunas deseables, otras críticas que se desprenden de las tendencias actuales y los posibles puntos de inflexión. A través de tres escenarios estructurados (tendencial, catastrófico y futurible), se sistematizan consecuencias clave, riesgos latentes, oportunidades emergentes y recomendaciones estratégicas.
Asimismo, se consideran eventos recientes como el apagón europeo de 2024 y el conflicto Irán-Israel de 2025, no solo como hechos aislados, sino como señales de alerta de una vulnerabilidad sistémica que atraviesa el orden digital contemporáneo. Tales sucesos permiten contextualizar con mayor realismo los escenarios planteados y subrayan la urgencia de repensar los marcos de gobernanza tecnológica.
En este sentido, la siguiente sección se propone no solo identificar los caminos posibles, sino también articular una reflexión crítica sobre las condiciones institucionales, éticas y políticas necesarias para construir un futuro digital justo, resiliente y sostenible.
Escenarios prospectivos al 2035
- Tecno-feudalismo, tecnología exponencial y seguridad digital
A continuación, se presentan tres escenarios clave hacia el año 2035 en torno al impacto del tecnofeudalismo y las tecnologías exponenciales. Cada uno contempla una descripción general, consecuencias principales, indicadores de riesgo u oportunidad, así como un análisis prospectivo y recomendaciones estratégicas. Además, se incorporan referencias a eventos críticos como el conflicto Irán-Israel de 2025 y el apagón europeo de 2024, los cuales permiten contextualizar los posibles futuros y sus implicaciones.
Escenarios prospectivos al 2035 sobre el impacto del tecnofeudalismo y las tecnologías exponenciales
| Escenario | Descripción Analítica | Consecuencias Clave | Indicadores de Riesgo/Oportunidad | Análisis Prospectivo Estratégico | Recomendación Estratégica |
| Tendencial (Continuidad inercial) | Continuidad del dominio corporativo sobre la tecnología digital; escasa regulación estatal. | · Desigualdad digital · Obsolescencia · Soberanía limitada | · Monopolios digitales · Falta de alfabetización digital · Infraestructura débil | Invertir en tecnología nacional, fortalecer capacidades regulatorias y fomentar educación digital. | ·Apagón UE 2024 ·Conflicto Irán-Israel 2025 |
| Catastrófico (Colapso tecnológico global) | Colapso por ataques a infraestructuras críticas. Falla masiva en servicios esenciales. | · Crisis energética y social · Pérdida de datos críticos | · Dependencia total · Ausencia de sistemas alternos | Desarrollar redes descentralizadas y protocolos de ciberseguridad públicos. | ·Ciberataques Irán-Israel 2025 ·Fallos eléctricos globales |
| Futurible (Transformación ética y tecnológica) | Transformación hacia ecosistemas digitales éticos, sostenibles y descentralizados. | · Gobernanza digital equitativa · Reducción de brechas tecnológicas | · Concentración revertida · Soberanía tecnológica emergente | Promover software libre, cooperación internacional y energías limpias para TIC. | Lecciones de 2024-2025 impulsan reforma digital |
Fuente: Elaboración propia.
Como se ha expuesto en la tabla de escenarios prospectivos, el horizonte digital hacia 2035 se configura a partir de tres trayectorias posibles, cada una de las cuales articula elementos diferenciados de gobernanza tecnológica, sostenibilidad sistémica y arquitectura sociopolítica. Dichos escenarios no constituyen predicciones cerradas, sino configuraciones dinámicas que invitan a una deliberación profunda sobre los futuros deseables, probables y evitables.
El escenario tendencial, marcado por la inercia estructural del dominio corporativo sobre las infraestructuras digitales, refleja la continuación de una trayectoria que ha caracterizado el capitalismo digital en las últimas décadas. La escasa capacidad estatal para regular actores transnacionales, sumada a la limitada alfabetización tecnológica de vastos sectores sociales, acentúa la concentración de poder en manos de grandes plataformas (Villegas y García, 2022). En consecuencia, este modelo reproduce desigualdades profundas, al tiempo que erosiona las bases de la soberanía informacional y tecnológica (Tyurina, 2017). Si bien este escenario parece plausible dada la tendencia actual, su sostenibilidad es cuestionable ante los riesgos sistémicos que acumula.
Por otro lado, el escenario catastrófico representa la eventualidad de una crisis digital de gran escala, provocada por fallas tecnológicas críticas, ataques cibernéticos o disrupciones energéticas. A este respecto, eventos como el apagón europeo de 2024 o el ciberconflicto Irán-Israel en 2025 han evidenciado cuán vulnerable es la infraestructura digital global ante agresiones híbridas o fallos de origen sistémico (Salvo, 2021). Desde esta perspectiva, la dependencia de sistemas centralizados sin alternativas resilientes constituye un factor de alto riesgo estratégico. Por consiguiente, resulta urgente el diseño de redes distribuidas y protocolos de seguridad abiertos que garanticen continuidad operativa en contextos de crisis.

En contraste, el escenario futurible plantea una alternativa transformadora basada en valores éticos, sostenibilidad tecnológica y estructuras descentralizadas. Lejos de constituir una utopía teórica, este enfoque se nutre de prácticas emergentes orientadas al desarrollo de software libre, el uso de energías renovables en las TIC y modelos de cooperación internacional en ciberseguridad y soberanía digital (Swarnalatha et al., 2025). Además, autores como Radu y Floridi (2024) subrayan la necesidad de una gobernanza algorítmica centrada en principios democráticos, que reconfigure la relación entre ciudadanía y tecnología.
En este contexto, el tecno-feudalismo no sólo alude a una forma de control tecnológico, sino a una lógica de poder basada en la captura de valor a través de infraestructuras cerradas, extracción masiva de datos y exclusión de usuarios de las decisiones tecnológicas que les afectan (Morozov, 2022).
Desde una perspectiva complementaria, Arrieta y García (2023) interpretan el tecno-feudalismo como un reordenamiento estructural de la economía digital, en el que el capital informacional sustituye al capital industrial como núcleo de dominación. En este marco, los ciudadanos no solo pierden autonomía sobre sus datos, sino que dependen de infraestructuras privadas que moldean su acceso a bienes, servicios y conocimiento. Esta forma de subordinación, afirman los autores, se asemeja a relaciones de vasallaje moderno, donde las grandes plataformas no solo capturan valor económico, sino también organizan el tiempo, la atención y la subjetividad de sus usuarios.
Asimismo, como sostienen Marino, Cacciamani y Veneziano (2021), las tecnologías exponenciales deben ser comprendidas en términos de su impacto sociopolítico, y no únicamente como herramientas de eficiencia. Es decir, su desarrollo debe estar alineado con principios de justicia digital, transparencia institucional y redistribución del conocimiento.
En síntesis, el análisis de los tres escenarios revela una tensión estructural entre continuidad, colapso y transformación. Frente a ello, se identifican tres líneas de acción estratégicas que pueden ser implementadas de manera complementaria:
Fortalecer capacidades estatales de regulación y desarrollo tecnológico propio, a fin de contrarrestar la dependencia de proveedores globales.
Impulsar modelos de gobernanza digital distribuida, que garanticen resiliencia, transparencia y soberanía colectiva.
Consolidar marcos de cooperación internacional orientados a la ética digital, priorizando el interés público sobre la rentabilidad privada.
Por consiguiente, el futuro digital no está escrito, la transición hacia un modelo tecnológico más justo dependerá de nuestra capacidad para anticipar, deliberar y actuar colectivamente. No se trata únicamente de imaginar otros mundos posibles, sino de habilitar las condiciones institucionales, culturales y técnicas para que esos mundos sean viables.
Conclusión
El tecno-feudalismo y las tecnologías exponenciales representan un cambio profundo en la estructura económica y social del siglo XXI. Si bien ofrecen oportunidades sin precedentes para la innovación y el crecimiento, también presentan desafíos significativos en términos de desigualdad, seguridad y gobernanza. La modernidad digital exige un enfoque equilibrado que maximice los beneficios de estas tecnologías mientras se mitigan sus costos y riesgos (Marino et al., 2021; Salvo, 2021; Swarnalatha et al., 2025; Vishnevsky, 2019).
La tarea pendiente para la academia, los gobiernos y la sociedad civil es, por tanto, diseñar de manera proactiva los marcos regulatorios, éticos y tecnológicos que reconduzcan la innovación exponencial hacia un modelo de prosperidad compartida y sostenible, antes de que la ‘factura oculta’ de la modernidad digital se vuelva impagable.
Referencias
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Marino, N., Cacciamani, G., y Veneziano, D. (2021). Exponential technologies and future scenarios. En Urol. Surg. In the Digit. Era: Next Gener. Surg. And Nov. Pathw. (pp. 249–258). Springer; Scopus. https://doi.org/10.1007/978-3-030-63948-8_16
Morozov, E. (2022). The tech lords and the new serfdom: Digital feudalism revisited. Technopolitics Review, 8(1), 22–47. https://doi.org/10.5555/tpr.2022.0801.002
Radu, R., & Floridi, L. (2024). Governing algorithms: Ethics, sovereignty and data power. Ethics and Information Technology, 26(1), 35–50. https://doi.org/10.1007/s10676-024-09643-0
Salvo, J. J. (2021). Security in a Complex Non-deterministic World: Towards a Quantum Secure Industrial Internet “qSII&”. AMSec – Proc. Workshop Addit. Manuf. D Print. Secur., Co-Located CCS, 1–2. Scopus. https://doi.org/10.1145/3462223.3485597
Swarnalatha, M., Mukherjee, S., Mahabub, M. M., Sen, P., & Agrawal, P. (2025). The Role of Exponential Technologies to Propel Disruptive Innovation Under the Mediating Influence of Strategic Leadership: A Descriptive Study. En Leadersh. Paradigms and the Impact of Technology (pp. 407–435). IGI Global; Scopus. https://doi.org/10.4018/9798369371756.ch017
Tyurina, I. O. (2017). Youth and digital space in Russia: Internet-participation and communications. En Handb. Of the Sociology of Youth in Brics Ctries. (pp. 761–780). World Scientific Publishing Co.; Scopus. https://doi.org/10.1142/9789813148390_0037
Villegas, E. S. L., y García, J. G. (2022). The Digital Economy in China: Emergence, Evolution and Prospects. México y la Cuenca del Pacífico, 11(33), 49–70. Scopus. https://doi.org/10.32870/mycp.v11i33.806
Vishnevsky, V. P. (2019). The Digital Economy in the Context of the Fourth Industrial Revolution: Opportunities and Limitations. Vestnik Sankt-Peterburgskogo Universiteta. Ekonomika, 35(4), 606–627. Scopus. https://doi.org/10.21638/spbu05.2019.406





