El pasado 24 de mayo, una nueva masacre se escribió en la historia de Estados Unidos, ahora en Uvalde, Texas, donde 19 niños y dos maestras murieron, mientras el tirador fue abatido por la policía.
El atacante fue identificado como Salvador Ramos, de 18 años, quien «disparó y mató de manera horrible e incomprensible a 14 estudiantes y mató a un maestro» en la escuela de Uvalde, dijo el gobernador de Texas Greg Abbott en rueda de prensa.
Abbott explicó que el agresor entró con un arma de mano, y con un rifle, en el centro Robb Elementary School, de la localidad de Uvalde, a unos 133 kilómetros de San Antonio.
Poco después, Ramos, que residía en Uvalde, fue abatido por los agentes de policía que acudieron al lugar de los hechos, agregó Abbott.
El tiroteo de Uvalde se produce casi una década después de que un hombre armado matara a 20 pequeños y seis adultos en la escuela primaria Sandy Hook en Newtown, Connecticut.
El ataque ejecutado por Adam Lanza, de 20 años, se saldó con 27 muertos, incluyendo el tirador, quien se disparó.
Con el pasar de las horas y los reportes de muerte, el ataque en Uvalde superó la devastadora masacre de febrero de 2018 en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, donde murieron 17 personas, convirtiéndose así en el segundo tiroteo más mortífero registrado en el país.
En mayo de 2018, en Santa Fe, también en Texas, un sujeto de 17 años abrió fuego en una escuela secundaria dejando sin vida a 1o personas.
Otro de los peores tiroteos en escuelas, en la historia de EU, tuvo lugar en Littleton, Colorado, en 1999 cuando un par de estudiantes de Columbine High School ingresaron al campus con armas y dispararon a sus compañeros matando a 12 y un profesor.
Biden reclama un fuerte control de armas tras masacres de Uvalde, Buffalo y Tulsa
Tras los recientes hechos en Buffalo, Nueva York; Uvalde, Texas, y Tulsa, Oklahoma, el pasado 2 de junio, el presidente Joe Biden pronunció un inusual discurso sobre las armas para presionar a los legisladores estadounidenses a que tomen medidas mientras Estados Unidos enfrenta otro tiroteo masivo.
“No se ha hecho nada”, dijo Biden. “Esta vez eso no puede ser cierto. Esta vez debemos hacer algo”.
El presidente Biden llamó a instalar acciones de raíz tras los tres tiroteos masivos recientes y enfatizó que “no se trata de quitarle las armas a nadie”.
“Jill y yo visitamos Uvale. Y frente a la escuela primaria Robb nos paramos enfrente de 21 cruces. Víctimas asesinadas en un aula convertida en un campo de matanza”, relató.
“Hay demasiadas otras escuelas y otros lugares que se pueden convertir en campos de matanza y de batalla”.
“No se trata sobre quitarle derechos a nadie”, aclaró, “sino sobre proteger a niños y a nuestra libertad de ir a un colegio, a la iglesia, sin ser asesinado”.
“Esto no se significa llevarse las armas de nadie. Respeto la cultura y la tradición y las preocupaciones de los portadores legales, pero a la vez la Segunda Enmienda no es absoluta.
Los derechos otorgados por la Segunda Enmienda no son ilimitados, y nunca lo han sido”, expresó.
“De hecho, creemos que deberíamos tratar a los propietarios de armas responsables como un ejemplo de cómo debe comportarse cada propietario de armas”, agregó Biden “El problema al que nos enfrentamos es de conciencia y sentido común”, instó de forma enérgica el mandatario.
“Necesitamos prohibir las armas de asalto y los cargadores de alta capacidad. Y si no podemos prohibir las armas de asalto, deberíamos aumentar la edad para comprarlas de 18 a 21 años”, dijo Biden.
“Deberíamos restablecer la prohibición de armas de asalto (que expiró en 2004)”, dijo Biden en la Casa Blanca.
El mandatario dijo que en los 10 años que estuvo en vigor la ley, los tiroteos masivos disminuyeron.
“Después de que los republicanos dejaran que la ley expirara en 2004, se permitió volver a vender esas armas. Los tiroteos masivos se triplicaron”, subrayó.
Dijo que las armas infligieron daños espantosos a sus víctimas y particularmente a los niños, “El daño es tan devastador y en Uvalde, los padres tuvieron que hacer pruebas de ADN para identificar los restos de sus hijos, niños de nueve y 10 años”.
El presidente también dijo que la edad para comprar armas de asalto debería elevarse de 18 a 21 años si los legisladores no pueden ponerse de acuerdo sobre una prohibición total de esas armas de fuego.
Biden finalizó su discurso con un pedido final de acción e hizo un llamado a los legisladores y votantes a “escuchar el llamado y el clamor” y “encontrar el momento”.
“Es hora de que cada uno de nosotros haga nuestra parte. Es hora de actuar. Por los niños que hemos perdido, los niños que podemos salvar, por la nación que amamos”, destacó.
“Hagamos algo finalmente. Dios bendiga a las familias que están sufriendo. Dios los bendiga a todos”, concluyó.
Más de 5 millones de niños han sido afectados dentro y fuera de Ucrania debido a la guerra: ONU
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) destacó los efectos devastadores que han tenido en los niños ucranianos los casi cien días que lleva la guerra en su país, detallando que tres millones de pequeños dentro de Ucrania y 2.2 millones refugiados en otros países precisan ayuda humanitaria, además de que la población infantil que ha debido desplazarse huyendo de los enfrentamientos armados supera el 60%.
El organismo refirió también que, según la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos todos los días mueren en promedio más de dos niños y más de cuatro resultan heridos, sobre todo en ataques con armas explosivas en zonas pobladas.
La directora ejecutiva de UNICEF afirmó que la guerra ha destrozado la vida de millones de niños y abogó por el fin de las hostilidades.
“Sin un alto el fuego urgente y una paz negociada, los niños seguirán sufriendo, y las consecuencias de la guerra afectarán a los niños vulnerables de todo el mundo”, advirtió Catherine Russell.
Destrucción de infraestructura y medios de vida
UNICEF subrayó que el impacto funesto de la guerra en la niñez ucraniana será de largo plazo y reportó que la infraestructura civil de la que dependen los menores ha sido dañada o destruida, lo que incluye escuelas e instalaciones de salud.
Agregó que la guerra y el desplazamiento masivo acaban con los medios de subsistencia y dejan a muchas familias sin ingresos suficientes para atender las necesidades básicas de los niños.
Las condiciones de los menores en el este y sur de Ucrania, donde se han intensificado los enfrentamientos, son cada vez más desesperadas, apuntó.
Crisis de protección
Resaltó asimismo que el conflicto ha causado una grave crisis de protección en la que los pequeños que huyen de la violencia corren un alto riesgo de separación familiar, abuso, explotación sexual y tráfico.
El Fondo para la Infancia aludió a los eventos traumáticos que han vivido los niños ucranianos y aseveró que necesitan con urgencia seguridad, estabilidad, servicios de protección y apoyo psicosocial, sobre todo cuando han sido separados de sus familias. Pero más que nada necesitan paz, recalcó.
Según Ucrania, más de 260 niños han muerto desde la invasión Desde el 24 de febrero de 2022, día en que dio comienzo, por orden del presidente ruso, Vladimir Putin, la invasión rusa en Ucrania, han fallecido más de dos centenares de niños.
La Fiscalía ucraniana informó que, hasta el jueves, 2 de junio de 2022, 99 días después de la invasión, se ha confirmado el fallecimiento de 261 niños, mientras que más de 460 han resultado heridos.
«Estas cifras no son finales, ya que el trabajo está en marcha en lugares de hostilidades activas y en los territorios temporalmente ocupados y liberados», agregaba el mensaje.
La Fiscalía amplía la información, reseñando que la provincia de Donetsk es la que acumula un mayor número de víctimas, 184 entre muertos y heridos.
Por detrás figuran la región de Kiev, con 116, la región de Járkov, con 112, la de Chernígov, con 68, las de Lugansk y Jersón, con 52, y la de Mikolaiv, con 47.
Por último, la institución dice que 1,938 instituciones educativas han sufrido daños materiales a causa de los ataques, de las cuales un total de 182 han quedado «completamente destruidas».
Putin lanza amenaza si Ucrania recibe misiles de largo alcance
A casi cinco meses del conflicto en Ucrania, el presidente ruso, Vladimir Putin, volvió a encender las alarmas en respuesta a la entrega de misiles de largo alcance de Estados Unidos a Ucrania y advirtió que usará sus armas «para atacar sitios a los que no hemos llegado hasta ahora».
Se trata de una amenaza que parecen ir dirigida específicamente a Estados Unidos, sin embargo, Putin no ha especificado qué objetivos podría alcanzar con sus misiles de largo alcance, pero sí insistió en la idea que repite el Ejecutivo ruso desde hace semanas: el envío de armas por parte de Occidente «prolonga» la guerra.
Esta semana, el presidente estadounidense, Joe Biden, anunció el suministro de lanzacohetes con un alcance de hasta 80 kilómetros.
En concreto, serán enviados lanzacohetes Himars (High Mobility Artillery Rocket System) montados en vehículos blindados ligeros.
Al anuncio de Estados Unidos se suma el de Alemania, que también reforzará el envío de armamento a la resistencia ucraniana con el suministro de su sistema de defensa aéreo más moderno de su arsenal.
Así lo comunicó el propio canciller alemán, Olaf Scholz, en el Bundestag.
Se trata de un moderno sistema de defensa aérea del tipo Iris-T, que le permitirá proteger sus ciudades de ataques aéreos rusos, así como un ultramoderno radar de seguimiento que puede detectar artillería.
Además, en las próximas semanas entregará a Ucrania, en colaboración con Holanda, doce obuses blindados Panzerhaubitze.
Kiev ya ha firmado el contrato con la industria armamentística para el suministro de tanques Gepard.





